La declaración de culpabilidad de Joaquín Guzmán López, conocido como “El Güero”, marcó un punto de quiebre en la estrategia judicial de Estados Unidos contra la facción de Los Chapitos, considerada la célula más agresiva y rentable del Cártel de Sinaloa. Autoridades estadounidenses calificaron este golpe como “una gran victoria” y dejaron claro que su ofensiva transnacional no se detiene. El mensaje fue directo: con dos hermanos ya bajo custodia, quedan dos más en la mira, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, señalados como líderes operativos y cerebros logísticos del tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
Washington apunta al liderazgo fugitivo
Tras la audiencia del 1 de diciembre en la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois, el gobierno estadounidense celebró la admisión de culpabilidad de Joaquín Guzmán López por conspiración para traficar drogas y por participar en una empresa criminal continua. Pamela Bondi, fiscal general, calificó el fallo como un golpe directo a la estructura del cártel y afirmó que el objetivo es “desmantelar cada eslabón de la cadena criminal que amenaza la seguridad pública”. Adam Gordon, fiscal federal del Distrito Sur de California, sintetizó la postura oficial con una frase que ya circula entre las agencias de seguridad: “Dos caídos, faltan dos”.
Estados Unidos recordó que existen recompensas de hasta 10 millones de dólares por cada uno de los hermanos fugitivos. Las autoridades insisten en que la persecución seguirá hasta capturarlos, sin importar el tiempo ni la jurisdicción. Para Washington, ellos mantienen el control sobre laboratorios, rutas y contactos internacionales, además de una red financiera que sigue generando ganancias millonarias.
El caso de Joaquín Guzmán López incluye el decomiso de 80 millones de dólares, una cifra que la fiscalía considera directamente vinculada a sus operaciones. Su declaración de culpabilidad también reveló detalles sobre el uso de autos, trenes, túneles, aviones y hasta submarinos para mover toneladas de diversas drogas a través de la frontera.
Golpes acumulados y la presión sobre Sinaloa aumenta
El gobierno estadounidense subraya que esta ofensiva no solo busca castigar a los líderes visibles, sino también desmantelar redes completas de transporte, lavado de dinero y adquisición de precursores químicos. Según la fiscalía, Los Chapitos consolidaron una estructura que abarca la compra de sustancias en Asia, su transformación en laboratorios clandestinos en México y su exportación masiva a EE. UU. Esta cadena global alimentó una crisis de adicciones y sobredosis que Washington ha convertido en prioridad nacional.
La presión aumenta también sobre figuras históricas. En julio de 2024, Joaquín Guzmán López se entregó a Estados Unidos; enfrenta cargos que van desde un mínimo de 10 años en prisión hasta cadena perpetua, dependiendo de su grado de cooperación. Su próxima audiencia está programada para el 1 de junio de 2026.
Ovidio Guzmán López vive un proceso similar. Será presentado ante la corte federal de Chicago el 9 de enero de 2026 para definir su sentencia tras declararse culpable de cuatro cargos. Su acuerdo incluye un pago de 80 millones de dólares y cooperación total. Si incumple, podría recibir cadena perpetua.
Calendario judicial y el factor Zambada
Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, también enfrenta un camino judicial crítico. Detenido el 25 de julio en Estados Unidos, se declaró culpable de dos cargos de narcotráfico y por operar una empresa criminal continua bajo la Ley RICO. Con 78 años, su audiencia de sentencia fue adelantada para el 12 de enero de 2026. Acordó pagar 15 mil millones de dólares, una cifra sin precedentes. Su caso es clave porque representa una transición generacional dentro del cártel, mientras los hijos de El Chapo disputan los restos de control.
Para las autoridades estadounidenses, la caída de líderes históricos y el avance contra Los Chapitos pueden modificar el equilibrio interno del crimen organizado, aunque no necesariamente reducirá la capacidad operativa del Cártel de Sinaloa en el corto plazo.
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