Una tragedia sacudió a la ciudad de Irapuato la noche del martes, cuando un grupo armado irrumpió en una fiesta patronal en la colonia Barrio Nuevo, asesinando a diez personas y dejando varios heridos. El ataque, perpetrado en un domicilio ubicado en la calle Bustamante, ocurrió mientras vecinos celebraban las festividades en honor a San Juan.
De acuerdo con el reporte preliminar de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Irapuato, las víctimas fueron alcanzadas por disparos de arma de fuego, en un hecho que ha sido calificado como un acto cobarde y brutal por las autoridades locales.
Operativo interinstitucional tras la masacre
Tras conocerse el ataque, el Gobierno Municipal de Irapuato activó un operativo conjunto con la participación de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional, las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) y la propia Policía Municipal.
Además, personal del Centro de Atención Integral a Víctimas (CAIV) se desplegó al lugar para brindar apoyo psicológico, asesoría legal y acompañamiento a los familiares de las víctimas. Las autoridades también orientaron a los afectados para que presentaran sus denuncias ante la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGE), que ya ha abierto una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
A través de un comunicado publicado en redes sociales, el gobierno de Irapuato condenó enérgicamente el ataque y expresó su solidaridad con las familias afectadas. “El Gobierno Municipal y la Administración Pública lamenta y condena la agresión ocurrida la noche de este martes… y se solidariza con las víctimas y ciudadanía afectada por este cobarde acto”, expresó.
Asimismo, las autoridades reiteraron que no darán un paso atrás en su compromiso por recuperar la paz y seguridad de la ciudad, que en los últimos años ha sido una de las más golpeadas por la violencia criminal en el país.
Guanajuato, un estado asediado por la violencia
El ataque en Barrio Nuevo se suma a una serie de hechos violentos que han marcado a Guanajuato en lo que va del año. Apenas el pasado 14 de junio, un enfrentamiento entre policías municipales y civiles armados en la comunidad de San Vicente, municipio de Yuriria, dejó un saldo de tres muertos (dos agresores y un agente) y dos policías heridos.
Según el reporte oficial, los civiles abrieron fuego contra los elementos de seguridad tras ser interceptados mientras se transportaban en una camioneta, lo que desató una balacera de varios minutos.
La nueva masacre en Irapuato deja al descubierto el alto grado de vulnerabilidad de las comunidades en Guanajuato ante el avance del crimen organizado. Mientras las autoridades locales y federales prometen acciones contundentes, la ciudadanía clama por resultados reales y un freno definitivo a la espiral de violencia que continúa cobrando vidas inocentes en la región.
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