Bajo un ambiente de duelo, indignación y fuertes medidas de seguridad, fueron velados la noche del martes en la funeraria Gayosso Sullivan, en la colonia San Rafael, los cuerpos de Ximena Guzmán Cuevas, secretaria particular de la jefa de Gobierno Clara Brugada, y José Muñoz Vega, coordinador general de asesores del mismo equipo.
Ambos funcionarios fueron asesinados la mañana del 20 de mayo en lo que las autoridades capitalinas ya califican como una agresión directa cuidadosamente planeada, registrada en la intersección de Calzada de Tlalpan y calle Napoleón, en la alcaldía Benito Juárez.
La investigación: ataque planeado y ejecución profesional
De acuerdo con los reportes preliminares de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), el crimen fue ejecutado por al menos dos personas, uno de ellos un tirador que se aproximó a pie a la camioneta donde se encontraba Ximena Guzmán, mientras esperaba a José Muñoz. El agresor abrió fuego en al menos dos ocasiones: primero contra el parabrisas, luego contra la ventanilla de la conductora, y finalmente disparó contra Muñoz cuando intentaba abordar el vehículo.
El tirador huyó a bordo de una motocicleta negra, donde lo esperaba un cómplice. Más tarde, se confirmó la participación de al menos dos vehículos más: una camioneta Nissan Kicks azul marino y una Urvan blanca, que habrían sido utilizadas para facilitar la huida hacia la alcaldía Iztacalco y, eventualmente, el Estado de México.
Ambos vehículos, junto con la motocicleta, fueron asegurados por las autoridades. Las placas de la moto eran falsas, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una operación coordinada.
El velorio, que se extendió hasta la madrugada del miércoles, contó con la presencia de figuras clave del gobierno capitalino. Entre ellos, Clara Brugada, acompañada por la consejera jurídica Ernestina Godoy, así como los secretarios César Cravioto (Gobierno) e Inti Muñoz (Vivienda), diputadas locales y habitantes de colonias como San Miguel Teotongo, que organizaron una guardia de honor.
Simpatizantes del movimiento corearon frases como “¡No estás sola!” y “Zapata vive, la lucha sigue y sigue”, mientras se encendían veladoras en memoria de las víctimas. Elementos de la Guardia Nacional y de la SSC resguardaron la zona para garantizar la seguridad de los asistentes.
Reacciones y condenas

La jefa de Gobierno Clara Brugada expresó su consternación y reiteró su compromiso de no dejar el crimen impune:
“Ximena era una mujer maravillosa, incansable. Pepe, una de las personas más inteligentes y responsables que conocí. Este gobierno no se detendrá en su lucha contra la inseguridad”.
La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó el asesinato y recordó que ambos funcionarios eran miembros de larga data del proyecto político de la Cuarta Transformación. El partido Morena y los 16 alcaldes de la Ciudad de México emitieron comunicados de solidaridad y exigieron una investigación exhaustiva.
La diputada local Martha Ávila, presidenta del Congreso capitalino, sugirió que el crimen podría estar relacionado con las labores que realizaba Brugada en materia de seguridad, dado que ambas víctimas participaban regularmente en las reuniones del gabinete de seguridad.
Trayectoria de las víctimas
Ximena Josefina Guzmán Cuevas, egresada de la UAM Xochimilco, tenía una maestría en ciencias sociales por la EHESS de París. Trabajó en diversos cargos en Iztapalapa y en el gobierno central, siempre en posiciones vinculadas a programas sociales y coordinación estratégica.
José Muñoz Vega, politólogo de 40 años, inició su carrera como asesor en la Cámara de Diputados en los años 90. Su perfil técnico y su experiencia en áreas legislativas y de seguridad lo llevaron a convertirse en un miembro clave del equipo de Brugada, particularmente durante su gestión en Iztapalapa y su llegada al gobierno central.
Ambos eran considerados funcionarios de confianza y con influencia estratégica en el gabinete actual, por lo que su asesinato ha sido interpretado como un mensaje dirigido al corazón del equipo gobernante.
Un crimen que sacude a la capital
La violencia que cobró la vida de Ximena y José ocurre en un contexto donde la Ciudad de México ha sido presentada como una de las más seguras del país. Sin embargo, este hecho ha encendido alertas por su grado de planeación y simbolismo político.
Hasta ahora no hay personas detenidas, aunque las autoridades han asegurado que las investigaciones avanzan con prioridad. La Fiscalía capitalina y la SSC han reiterado su compromiso de esclarecer el caso y dar con todos los implicados.
La ciudad continúa de luto, con una sociedad y clase política profundamente sacudidas por el asesinato de dos funcionarios que, hasta hace pocos días, participaban activamente en la construcción de un gobierno de transformación.
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