La presidenta Claudia Sheinbaum abordó este viernes la orden judicial que libera a Israel Vallarta, quien pasó casi dos décadas en prisión sin sentencia por secuestro. En su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que «no podemos olvidar el montaje de Loret de Mola» y acusó que la detención del mexicano fue un crimen de Estado, con tortura incluida.
«Se estuvo trabajando para su liberación, sobre todo por la tortura que recibió», dijo Sheinbaum, quien también señaló directamente a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, como responsable del caso, así como al expresidente Felipe Calderón.
Según Sheinbaum, la liberación de Vallarta es una muestra de justicia tardía pero imprescindible, y reiteró que su gobierno está comprometido con terminar con las prácticas de montaje y fabricación de culpables. «Lo que sucedió con Israel fue un montaje para medios y una muestra del uso del Estado para fines políticos», afirmó.
Culpa a Calderón y García Luna por encubrir montaje televisivo
Sheinbaum recordó que el operativo en que se detuvo a Vallarta y a Florence Cassez fue un montaje transmitido en vivo en el noticiero de Carlos Loret de Mola. «Fue reconocido como un montaje, y el periodista lo ejecutó junto a la Policía Federal de García Luna. No podemos permitir que se olvide cómo se usaron las instituciones para fabricar culpables», sentenció.
También aprovechó para contrastar su administración con la de sus antecesores. Aseguró que su gobierno no tolera la tortura ni permite el uso del aparato judicial con fines mediáticos o políticos. «Nunca más un Estado que violente a sus ciudadanos para dar espectáculo a los medios. Eso es lo que queremos erradicar definitivamente», dijo.
Reacciones tras la liberación de Vallarta: entre celebración y críticas
La decisión de liberar a Israel Vallarta, que no fue sentenciado tras casi 20 años en reclusión, ha provocado reacciones divididas. Organismos de derechos humanos celebraron el fallo y calificaron su detención como uno de los casos más alarmantes de tortura y violación al debido proceso en México. «La liberación no borra el dolor ni el tiempo perdido, pero sí representa un avance en la justicia mexicana», declaró la CNDH.
Por otro lado, algunos sectores conservadores criticaron la liberación y afirmaron que representa un riesgo de impunidad. Sin embargo, la evidencia de tortura, irregularidades en la detención y fabricación del caso han sido documentadas durante años.
La presidenta reiteró que su gobierno no interfiere en las decisiones del Poder Judicial, pero respaldó la decisión al considerar que Israel Vallarta fue víctima de una estrategia criminal desde el Estado. «No es un tema de venganza ni de revancha política. Es un acto de justicia», puntualizó.
También te puede interesar: Casa Blanca reconoce incremento en cooperación de Claudia Sheinbaum: “Valoramos esos esfuerzos y seguiremos trabajando juntos”




