Los apagones se han vuelto parte del paisaje en Villas del Sol, el fraccionamiento más grande de Playa del Carmen. Lo que parecía una falla común de infraestructura eléctrica tiene, en realidad, un trasfondo criminal: bandas dedicadas al robo de cableado están desmantelando las instalaciones subterráneas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dejando a miles sin energía por horas e incluso días completos.
De acuerdo con Cristina Torres, secretaria general del Gobierno de Quintana Roo, la problemática fue confirmada por directivos de la CFE durante una reunión reciente. Las tapas de acceso a las redes subterráneas han sido vulneradas en distintos puntos del fraccionamiento, facilitando el hurto del cobre, un metal altamente cotizado en el mercado negro.
Un calvario eléctrico en pleno verano
Tan solo el pasado 28 de julio, vecinos de la tercera etapa del fraccionamiento reportaron más de 12 horas sin energía eléctrica. La situación se repite hasta tres veces por semana, agravando el malestar en medio de las altas temperaturas de la región. «El calor es insoportable y sin luz no podemos ni dormir ni conservar los alimentos», reclamó Ana Laura, residente afectada.
Cristina Torres adelantó que la CFE está comprometida a instalar una nueva subestación en Playa del Carmen, lo que permitiría redistribuir la carga eléctrica y reducir las fallas. Sin embargo, reconoció que la solución no es inmediata y que urge proteger la infraestructura existente. «Recomendamos a la CFE que refuerce las tapas con dispositivos que impidan su manipulación», declaró.
Una red vulnerable ante la delincuencia
La mayoría de las tapas de las instalaciones eléctricas en Villas del Sol están descubiertas o deterioradas. Esto permite que los ladrones operen con facilidad, extrayendo el cableado sin ser detectados a tiempo. La situación fue expuesta en una reunión entre Torres y los presidentes municipales de la entidad, donde se reveló que el fraccionamiento no es el único blanco de estos delitos.
El problema no es exclusivo del robo: la sobrecarga en las redes por la modificación de viviendas unifamiliares también es una amenaza. «Hay viviendas que fueron diseñadas para una familia y ahora albergan varios negocios o cuartos en renta. Eso provoca una demanda que supera la capacidad de los transformadores», explicó Torres.
Mientras las autoridades planean soluciones estructurales, los habitantes exigen acciones inmediatas. Muchos han recurrido a plantas eléctricas o adaptaciones caseras que incrementan los riesgos de cortocircuitos.
La CFE, por su parte, ha guardado silencio en cuanto a plazos para reparar o reforzar las instalaciones. Hasta ahora, el compromiso de la nueva subestación es la única medida confirmada, pero sin una fecha clara para su ejecución.
También te puede interesar: Carlos Montesinos García asume como nuevo secretario de Seguridad Ciudadana en Playa del Carmen




