Pese a la incertidumbre que persiste en los mercados internacionales, los bancos más grandes de México consideran que el país mantiene fundamentos sólidos y que, si se actúa con certidumbre jurídica, hay condiciones para impulsar el crecimiento económico. En vísperas de la 88 Convención Bancaria, a celebrarse este 8 y 9 de mayo, las instituciones financieras coinciden: el futuro económico de México está anclado al T-MEC y a la fortaleza institucional.
Aunque la revisión del T-MEC está programada para 2026, los banqueros confían en que podría adelantarse este mismo año. El objetivo sería disipar la volatilidad que generan las tensiones con EE. UU., el principal socio comercial del país. «Vemos un país sólido, muy resiliente, con vientos en contra, sí, pero con bases firmes», afirmó Jorge Arce, director general de HSBC México.
El primer trimestre de 2025 ofreció una señal alentadora: México evitó la recesión técnica tras crecer 0.2% en su PIB, luego de una caída de 0.6% en el último trimestre de 2024. Aun así, la cautela persiste. Arce señaló que sus clientes están en una posición «saludable» pero atentos al contexto. En esa línea, reiteró que mantener reglas claras es clave para sostener la confianza.
Incertidumbre que también abre oportunidades
En medio del ruido internacional, BBVA México, el banco más grande por activos, también ve un potencial aprovechable si continúan los proyectos de infraestructura y se fomenta la inversión. “Cuando acompañamos proyectos, incentivamos la derrama económica”, apuntó su director general, Eduardo Osuna. Al cierre de 2024, la institución reportó activos por 3.27 billones de pesos, un crecimiento de 31.4% interanual.
Santander México se sumó al diagnóstico. A pesar de la volatilidad, la banca ha fortalecido sus utilidades y carteras. Felipe García Ascencio, director general del banco, sostuvo que “a las instituciones financieras nos toca mantener la calma y seguir de cerca los acontecimientos”. En el primer trimestre de 2025, su utilidad superó los 7,400 millones de pesos, 7.8% más que el mismo periodo del año anterior.
Desde Banco BASE, Julio Escandón fue más allá: consideró que la volatilidad actual es parte de un proceso de transición y que una eventual renegociación del T-MEC abriría paso a una recuperación de la inversión extranjera directa, incluyendo proyectos clave como el de Tesla.
“Las empresas toman decisiones que van más allá de la administración de Donald Trump. México tiene todo para convertirse en un hub de inversiones gracias a su cercanía con EE. UU.”, señaló Escandón.
Invex coincidió en que el entorno es complejo pero manejable, siempre y cuando haya certidumbre jurídica y condiciones estables para hacer negocios. La banca insiste en que el Estado de derecho no es solo una formalidad, sino un ancla necesaria para mantener y atraer capital.
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