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    Llega en silencio el Tri a Los Ángeles para defender la Copa Oro

    La Selección Mexicana arribó este miércoles a Los Ángeles, donde afinará detalles antes de debutar este sábado ante República Dominicana en la Copa Oro 2025. Aunque suele recibir muestras masivas de apoyo en esta ciudad, esta vez el ambiente fue distinto: ni fanáticos ni festejos, solo silencio.

    El equipo dirigido por Javier Aguirre eligió establecerse en Long Beach, alejándose de las zonas más conflictivas de Los Ángeles, donde las manifestaciones por las políticas migratorias de EE. UU. mantienen en alerta a las comunidades mexicanas. El temor a redadas o deportaciones provocó que cientos de seguidores optaran por no presentarse, una señal clara de cómo el contexto social puede alterar hasta el más predecible de los escenarios futbolísticos.

    Preparación con sabor a tensión migratoria

    La Federación Mexicana de Futbol decidió mover al equipo a una zona menos expuesta, en parte por logística y en parte por seguridad. Fuentes cercanas al cuerpo técnico señalaron que hubo preocupación tras detectar presencia de autoridades migratorias en puntos clave de la ciudad. La decisión de aislarse también busca preservar la concentración del equipo, que llega a la justa como campeón defensor tras vencer a Panamá en la edición anterior.

    México, clasificado en el lugar 17 del ranking FIFA, comparte el Grupo A con República Dominicana (139), Surinam (137) y Costa Rica (54). Luego de su debut ante los dominicanos en el SoFi Stadium, el Tri enfrentará a Surinam el 18 de junio y cerrará la fase de grupos el 22 contra los ticos.

    El último fin de semana dejó señales mixtas: derrota por 2-4 ante Suiza y una victoria más convincente por 1-0 sobre Turquía, que ayudó a recuperar ánimo en el vestidor. El defensor Johan Vásquez continúa lesionado y es probable que no vea acción en el primer juego.

    A diferencia de torneos anteriores, esta Copa Oro llega con varios protagonistas en baja forma. Estados Unidos, habitual favorito, enfrenta críticas por su gestión deportiva y alineaciones incompletas, mientras Canadá sigue sin consolidar su nueva generación. En contraste, Panamá emerge como rival de respeto, gracias a su regularidad y crecimiento competitivo.

    La ausencia de aficionados mexicanos en el aeropuerto y alrededores del hotel en Long Beach no pasó desapercibida. Históricamente, Los Ángeles ha sido un bastión emocional para el Tri, una especie de casa alterna repleta de camisetas verdes y cánticos. Hoy, esa atmósfera desapareció, sustituida por una prudente distancia que recuerda que el futbol no siempre puede aislarse de los conflictos sociales.

    Las autoridades locales han advertido sobre operativos en zonas con alta presencia migrante. Esto explica el ambiente desangelado con el que el equipo fue recibido. Aun así, la Selección buscará concentrarse en lo deportivo, con la meta clara: levantar de nuevo el trofeo y defender la hegemonía en la región.

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