Las gemelas Mía y Lía Cueva Lobato alcanzaron la medalla de oro en la prueba de trampolín sincronizado de tres metros durante los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025, consolidando a México en lo más alto del podio.
Con apenas 14 años, las jóvenes originarias de Guadalajara, Jalisco, lograron una puntuación total de 289.32 puntos, dejando atrás a las estadounidenses Sophia Verzyl y Anna Kwong, quienes terminaron con 274.50 puntos, y a las brasileñas Maria Postiglione y Heloa Almeida, con 222.36 puntos.
Desde el primer salto, la sincronía y precisión de las hermanas se hicieron evidentes, mostrando una madurez técnica que sorprendió incluso a los jueces.
Un entrenamiento riguroso desde Jalisco
Mía y Lía comenzaron a entrenar en natación y clavados desde los 6 años en el Club de Natación Jalisco. Bajo la guía de entrenadores especializados, desarrollaron habilidades tanto en trampolín individual como sincronizado. La disciplina, la constancia y la dedicación familiar han sido clave para su crecimiento deportivo.
Antes de llegar a Asunción, participaron en múltiples torneos nacionales juveniles, obteniendo medallas en eventos de trampolín de 1 y 3 metros, y demostraron su capacidad para mantener la concentración bajo presión.
Experiencia internacional previa
Aunque son muy jóvenes, las hermanas Cuevas ya cuentan con experiencia en competencias internacionales. Participaron en torneos juveniles en América Latina, destacando por su sincronía y estilo técnico.
Su participación en campeonatos organizados por la Federación Mexicana de Natación les permitió medir su nivel frente a rivales de otros países, preparándolas para la exigencia de los Juegos Panamericanos Junior. Este oro en Asunción refuerza su proyección como futuras líderes de la selección mexicana de clavados.
El clavado más sobresaliente de las gemelas fue el forward 3 ½ somersaults, que les otorgó 68.82 puntos, seguido por el forward 2 ½ somersaults 1 twist, con 64.80 puntos. Su desempeño refleja no solo la precisión en cada movimiento, sino también la coordinación que solo se logra con años de práctica conjunta.
Los entrenadores destacan que la confianza entre ambas ha sido determinante para ejecutar rutinas complejas sin errores.
Impacto y proyección
La victoria de Mía y Lía tiene un significado más allá de la medalla. Inspira a niñas y niños mexicanos a involucrarse en deportes acuáticos y a perseguir metas ambiciosas desde temprana edad. Las jóvenes se han convertido en referentes de disciplina, resiliencia y talento en México, y su éxito representa un impulso para el desarrollo de las categorías juveniles en clavados.
Con este oro, la delegación mexicana suma ya trece preseas doradas en los Juegos Panamericanos Junior, consolidando su posición en el medallero y demostrando la fuerza del talento joven del país.
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