Autoridades federales y locales en Jalisco desmantelaron una red de tráfico ilegal de aves protegidas, asegurando 40 ejemplares y deteniendo a dos personas. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR) y cuerpos de seguridad, identificó puntos de venta clandestinos en Guadalajara y Tonalá. Los animales serán trasladados a unidades especializadas mientras se resuelven las responsabilidades legales correspondientes.
Operativo conjunto en mercados de Jalisco
Un operativo coordinado entre Profepa, autoridades de seguridad y protección animal permitió el aseguramiento de 40 aves silvestres en peligro de extinción, así como la detención de dos personas implicadas en su comercialización ilegal. La acción se llevó a cabo el 17 de agosto tras denuncias ciudadanas y trabajos de inteligencia que permitieron identificar los puntos de venta: el Mercado de San Juan de Dios en Guadalajara y el Tianguis de Tonalá.
Durante el operativo se aseguraron seis loros frente blanca (Amazona albifrons), 32 pericos atoleros (Eupsittula canicularis) y dos loros corona lila (Amazona finschi), especies incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, que regula la protección de la vida silvestre en México. Los detenidos fueron puestos a disposición de la FGR por su presunta responsabilidad en el tráfico de estas aves.
Impacto y vulnerabilidad de los psitácidos
Los psitácidos, grupo que incluye loros, pericos y guacamayas, enfrentan una alta vulnerabilidad debido a su demanda en el mercado negro y la captura indiscriminada. Según Profepa, estas especies son una prioridad en la lucha contra el tráfico ilegal de fauna.
Los ejemplares rescatados fueron trasladados a Unidades de Manejo Ambiental (UMAS) y Predios e Instalaciones que Manejan Vida Silvestre (PIMVS), donde recibirán atención especializada y tratamiento respetuoso mientras se determinan las medidas legales pertinentes.
La problemática del tráfico de aves en México es alarmante: cada año se capturan entre 65,000 y 78,500 psitácidos, de los cuales la mayoría se venden en mercados nacionales y solo una pequeña fracción llega al comercio internacional, principalmente a Estados Unidos. La mortalidad durante el tráfico ilegal supera el 75%, lo que implica la pérdida de entre 50,000 y 60,000 aves anualmente.
Efectos legales y ambientales
A pesar de leyes como el artículo 60 Bis 2 de la Ley General de Vida Silvestre, que prohíbe el aprovechamiento extractivo de psitácidos, el tráfico ilegal sigue siendo una de las principales causas de su disminución. Además del daño directo a los individuos capturados, las técnicas de extracción, como talar árboles o destruir nidos, afectan la reproducción natural y comprometen la viabilidad de las zonas de anidación a largo plazo.
Las autoridades reiteraron que el operativo busca no solo sancionar a los responsables, sino también prevenir la disminución de poblaciones silvestres y proteger la biodiversidad nacional frente a la comercialización ilegal.
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