Sergio ‘Checo’ Pérez no se rinde. Tras su salida de Red Bull al final de la temporada 2024, el piloto mexicano busca mantenerse en la Fórmula 1 y ya sostiene conversaciones con tres escuderías: Mercedes, Alpine y Cadillac, esta última de reciente ingreso a la parrilla para 2026.
En declaraciones recientes, Pérez aseguró que tiene «las puertas abiertas en muchos lados», lo que sugiere una estrategia de reposicionamiento tras un año turbulento. Si bien Cadillac ha mostrado interés concreto, las conversaciones con Mercedes y Alpine representan una apuesta más ambiciosa por mantenerse en la élite de la categoría.
Entre el pasado, el presente y una jugada a futuro
La escudería Alpine, que actualmente cuenta con Pierre Gasly y el argentino Franco Colapinto como titulares, ya había considerado a ‘Checo’ en el pasado, cuando operaba bajo el nombre de Renault. La relación se ha reactivado en un momento clave, dado que Alpine atraviesa una reestructuración profunda, incluyendo la salida de Oliver Oakes y el regreso de Flavio Briatore como jefe de equipo.
En paralelo, Mercedes observa de cerca la situación de su piloto George Russell. Si Verstappen llegara a abandonar Red Bull, Russell podría tomar su lugar, dejando un asiento libre en la escudería alemana. Toto Wolff, jefe de Mercedes, ha elogiado a Pérez por su talento técnico y su rol como coequipero confiable, lo que lo vuelve una opción real en caso de movimientos inesperados.
Por su parte, Cadillac, que ingresará oficialmente a la F1 en 2026, se ha posicionado como una escudería interesada en capitalizar figuras mediáticas. El mexicano Pato O’Ward incluso pidió abiertamente que se arme una dupla 100 % mexicana con ‘Checo’, destacando el potencial comercial y deportivo de esa combinación.
Aunque las tres opciones tienen condiciones distintas, Pérez conserva un respaldo clave: el del magnate Carlos Slim Domit, quien ha sido pieza fundamental en su carrera y podría jugar un papel decisivo en las negociaciones.
El futuro de ‘Checo’ se decidirá en los próximos meses, en un escenario cambiante donde las fichas se mueven rápido y los nombres pesan. Pérez, con su experiencia y respaldo, aún tiene cartas fuertes por jugar.
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