más

    Fracaso en las gradas: Mundial de Clubes no llena estadios ni con gigantes europeos

    El Mundial de Clubes que se disputa actualmente en Estados Unidos no está cumpliendo las expectativas en cuanto a asistencia. Pese a contar con equipos de alto perfil como el Chelsea, el Atlético de Madrid y el Paris Saint-Germain, los estadios presentan miles de butacas vacías y la pregunta es inevitable: ¿por qué la afición está dando la espalda a un torneo con tanto peso mediático?

    Uno de los casos más evidentes fue el partido entre el PSG y el Atlético de Madrid en el emblemático Rose Bowl Stadium de Pasadena, California. Aunque asistieron 80 mil personas, el recinto tiene capacidad para casi 90 mil, por lo que no se logró el lleno que se esperaba para un choque entre campeones europeos.

    En redes sociales y foros deportivos, la crítica es constante: los precios de los boletos son excesivos, los horarios poco accesibles y la logística de acceso a los estadios ha sido deficiente. En muchos casos, el público ha reportado filas interminables, falta de transporte adecuado y confusión en las entradas.

    Cifras que no engañan: medio estadio o menos

    La situación fue aún más evidente en otros encuentros. En el duelo entre Palmeiras y Porto, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, solo se registraron 46 mil 275 asistentes, en un recinto que puede albergar hasta 82 mil 500 personas.

    Y el panorama fue todavía más sombrío en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, donde el Chelsea enfrentó al LAFC: apenas 22 mil 137 aficionados acudieron, en un estadio con capacidad para 75 mil.

    Este contraste entre la calidad de los clubes y la frialdad en las tribunas ha comenzado a generar incomodidad entre los organizadores y patrocinadores. A solo un año del Mundial de selecciones en 2026, el escenario actual siembra dudas sobre la capacidad de convocatoria de Estados Unidos en torneos FIFA.

    Redadas migratorias y miedo en la comunidad latina

    Un factor que podría estar influyendo es el contexto político. Las recientes redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han generado temor entre comunidades migrantes, muchas de ellas latinas y fervientes seguidoras del fútbol.

    El miedo a ser detenido en eventos masivos ha sido mencionado como un elemento disuasivo clave, especialmente en ciudades con fuerte presencia migrante.

    Además, varios partidos han sido programados entre semana, a las 15:00 horas, cuando una parte considerable del público potencial se encuentra trabajando. La falta de adaptación a las rutinas locales también ha afectado la venta de boletos y el ambiente en los estadios.

    Mientras tanto, desde la organización del torneo no se ha emitido una postura oficial sobre las cifras de asistencia ni sobre los problemas reportados por los aficionados. Por ahora, el Mundial de Clubes avanza con menos ruido en las tribunas de lo que sus creadores esperaban.

    También te puede interesar: Empata Real Madrid en debut de Xabi Alonso y se jugará todo ante Pachuca

    Artículos relacionados