Colombia sufre jornada sangrienta: 17 atentados dejan 6 muertos y caos en el Valle del Cauca

Colombia despertó este martes bajo el estruendo de múltiples explosiones. Una cadena de al menos 17 atentados, perpetrados en Cali y varios municipios del Valle del Cauca, ha dejado un saldo preliminar de seis personas muertas, decenas de heridos y daños estructurales graves en instalaciones oficiales y civiles.

La mañana comenzó con tres explosiones casi simultáneas. La primera, frente a la Secretaría de Tránsito de El Bordo, paralizó el tránsito en la vía Panamericana, una arteria clave para la conexión con Nariño. Poco después, un segundo carro bomba detonó en la localidad de Corinto, dejando viviendas, comercios y un puesto de policía completamente destruidos. Según el alcalde local, aunque no se reportaron lesionados, “todas las instalaciones de la administración municipal fueron afectadas”.

En Villa Rica, un autobús cargado con explosivos fue detonado cerca de un peaje, provocando múltiples heridos y sembrando el pánico entre los viajeros. A lo largo del día, se registraron ataques similares en otras poblaciones del Cauca y alrededores de Cali. La cifra de atentados alcanzó los 17 al mediodía, aunque las autoridades no descartan nuevos reportes.

FARC disidentes, bajo sospecha

Las autoridades colombianas atribuyen la ofensiva armada a las disidencias de las FARC, particularmente al Frente Dagoberto Ramos Ortiz y al Frente 57, dirigidos por alias “Iván Mordisco”. Ambos grupos mantienen una fuerte presencia en la región y han sido responsables de ataques similares en el pasado.

Oscar Campo, representante a la Cámara por el Cauca, denunció que “cada vez se siente más la falta de control frente a esta violencia sistemática”. La zona suroccidental del país ha sido históricamente escenario de disputas entre grupos armados ilegales por el dominio territorial y las rutas del narcotráfico.

Las áreas afectadas permanecen bajo fuerte resguardo militar. Además, se están llevando a cabo labores de inspección para identificar daños adicionales, mientras las autoridades investigan la autoría directa de los ataques.

En paralelo, la Policía informó del hallazgo de cilindros con la bandera de Colombia y mensajes alusivos a las FARC en la carretera entre Cali y el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón. Aunque inicialmente se temió que contuvieran explosivos, fueron descartados tras ser inspeccionados.

Atentado contra candidato presidencial agudiza crisis

La violencia en Colombia escaló aún más con el atentado contra Miguel Uribe Turbay, actual senador y aspirante presidencial. Uribe recibió un disparo en la cabeza y se encuentra en estado crítico. El presidente Gustavo Petro vinculó el ataque con una supuesta mafia transnacional que operaría desde Dubái, Italia, Albania y Ecuador, con conexiones en Colombia a través del cártel del Golfo y de alias “Iván Mordisco”.

Petro aseguró que “hay indicios muy fuertes de que el autor del ataque es la mafia internacional”, aunque no presentó pruebas específicas. Según el mandatario, el atacante habría pasado horas vigilando el parque donde ocurrió el intento de asesinato, y utilizó una motocicleta y un teléfono celular aún no rastreado.

Estos hechos reflejan una escalada violenta que pone en entredicho la seguridad nacional, especialmente en plena carrera presidencial. Con una región militarizada, una oposición herida y un Gobierno apuntando al crimen transnacional, el panorama colombiano se torna aún más incierto.

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