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    Volaris se defiende: uso de tripulación extranjera evita colapso de rutas en temporada alta

    La AFAC confirmó que Volaris opera con arrendamiento húmedo para enfrentar la saturación de fin de año y evitar afectaciones a 200 mil pasajeros. El mecanismo, legal y temporal, ocurre mientras crece la presión de EE. UU. sobre México por el reparto de vuelos entre el AICM y el AIFA. La medida desató el rechazo del sindicato de pilotos, que acusa violaciones constitucionales, aunque el Gobierno sostiene que la decisión protege la conectividad y no implica cabotaje.

    La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) salió a contener el choque político y sindical provocado por la autorización otorgada a Volaris para operar aviones con matrícula y tripulación extranjera. La dependencia aclaró que la aerolínea está utilizando la figura de “arrendamiento húmedo”, un mecanismo previsto en tratados internacionales y leyes mexicanas, que permite sustituir temporalmente aeronaves y personal cuando existe un riesgo operativo o de conectividad.

    El anuncio se produjo después de que la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) acusó al Gobierno federal de ignorar el artículo 32 constitucional, el cual establece que las aeronaves con matrícula mexicana deben ser tripuladas únicamente por personal nacido en el país. El sindicato calificó la decisión como “un precedente grave” y denunció que se vulneran derechos laborales y la soberanía del espacio aéreo.

    Según la AFAC, nada de eso ocurre. La autoridad sostuvo que el arrendamiento está autorizado por el Convenio de Aviación Civil Internacional y la Ley de Aviación Civil, además de estar regulado por la Circulación Obligatoria CO AV-08.3/20. Aseguró que la medida no viola la Constitución porque las aeronaves arrendadas mantienen su estatus temporal y no son consideradas parte de la flota mexicana.

    Impacto en rutas y pasajeros

    La AFAC justificó la autorización con números. Si el Gobierno no hubiera permitido este esquema, se habrían afectado 20 rutas nacionales durante la temporada decembrina. Esto habría dejado sin transporte a unos 200 mil pasajeros y generado una caída importante en la derrama económica prevista para fin de año, una época crítica para destinos turísticos.

    También subrayó que la operación seguirá bajo control de una aerolínea mexicana, por lo que no existe cabotaje ni intervención de compañías extranjeras. Frente a la polémica, Volaris informó que el acuerdo con su sindicato garantiza que no habrá recortes, reducción de horas de vuelo o desplazamiento de pilotos mexicanos.

    Choque con EE. UU. y presión bilateral

    El conflicto se intensifica mientras Estados Unidos mantiene su amenaza de sanciones por la distribución de vuelos entre el AICM y el AIFA. En octubre, el Departamento de Transporte (DOT) ordenó revocar trece rutas de aerolíneas mexicanas hacia territorio estadounidense, argumentando que México violó el acuerdo bilateral de transporte aéreo.

    Las afectadas fueron Volaris, Aeroméxico y Viva Aerobús. Esta disputa ocurre justo cuando México busca evitar que la relación aérea con su principal socio comercial se deteriore, especialmente ante el incremento de pasajeros y la presión por liberar espacio en el saturado AICM.

    Entre sindicatos, leyes y mercado

    ASPA sostiene que permitir que pilotos extranjeros operen vuelos nacionales es una amenaza laboral y un mensaje equivocado para la aviación mexicana. En contraste, la AFAC insiste en que la prioridad es mantener la conectividad y proteger a los usuarios ante una temporada crítica.

    La controversia dejó claro que la aviación mexicana opera bajo tensiones crecientes: disputas laborales internas, presiones regulatorias externas y la urgente necesidad de mantener rutas abiertas aun cuando la capacidad de las aerolíneas se encuentra al límite.

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