El intento de un grupo criminal por ganar simpatías entre menores de edad encendió alertas en Nuevo León, luego de que autoridades municipales detuvieran a cuatro jóvenes que repartían juguetes bélicos con la leyenda “CDN”, en presunta alusión directa al Cártel del Noreste. Los hechos ocurrieron en el municipio de Guadalupe y derivaron en el aseguramiento de armas de alto calibre, droga y material propagandístico, en un contexto marcado por investigaciones abiertas por homicidio.
La Secretaría de Seguridad Pública, Protección a la Ciudadanía y Prevención Social de Guadalupe informó que la intervención se registró en la colonia Escamilla, como parte de un operativo de vigilancia relacionado con un vehículo previamente identificado por su presunta participación en dos ejecuciones recientes. Al ubicar la unidad, los agentes detectaron a cuatro hombres que entregaban juguetes a niñas y niños en la vía pública.
De acuerdo con el reporte oficial, los juguetes estaban empacados individualmente y portaban la leyenda “CDN”, siglas que corresponden al Cártel del Noreste, organización criminal con presencia en el noreste del país. Al notar la presencia policial, los sujetos intentaron huir, pero fueron interceptados metros adelante.
Durante la revisión, los agentes aseguraron 144 dosis de hierba verde y seca con características de la marihuana, un arma de fuego calibre .223, un arma corta calibre 9 milímetros, 120 cartuchos útiles calibre .223, 17 cartuchos 9 mm y ocho cajas de juguetes, todos con la misma identificación gráfica.
Detenidos identificados y a la orden del Ministerio Público
Los detenidos fueron identificados como Lander Alejandro, de 18 años, alias “Tocino”, originario de Baja California; Erick, alias “Flaco”, de 27 años, y Bryan, alias “Lucifer”, de 25 años, ambos originarios de Veracruz, así como Francisco Israel, alias “Cañangas” o “Isra”, de 31 años, originario de Monterrey. Todos quedaron a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica.
Las autoridades locales señalaron que los cuatro jóvenes son investigados por su presunta participación en dos homicidios ocurridos durante diciembre, así como en otro hecho violento donde se registraron detonaciones de arma de fuego, sin que se reportaran personas lesionadas.
La estrategia criminal de propaganda y control social
El uso de juguetes con referencias explícitas a grupos criminales ha sido identificado por especialistas en seguridad como una forma de propaganda y normalización de la violencia, particularmente dirigida a comunidades vulnerables. Al vincular regalos con símbolos delictivos, las organizaciones buscan generar aceptación social, reclutar a largo plazo y reforzar su presencia territorial.
El Cártel del Noreste es considerado una escisión de Los Zetas y opera principalmente en estados del noreste de México. A esta organización se le atribuyen actividades como homicidios, narcotráfico, extorsión y control violento de rutas estratégicas. Su presencia ha sido asociada con altos niveles de violencia en diversas regiones.
No se trata de un fenómeno aislado. En años recientes, autoridades federales y estatales han documentado prácticas similares por parte de otros grupos criminales. Integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación han sido señalados por repartir juguetes en fechas como Navidad y Día de Reyes en comunidades marginadas de Michoacán y Jalisco, en ocasiones vestidos con ropa táctica y portando armas largas.
Estos actos, aunque presentados como supuestos gestos comunitarios, forman parte de una lógica de control territorial y construcción de lealtades, particularmente entre niñas, niños y adolescentes expuestos a contextos de violencia estructural.
Secretaría de Seguridad pública pide denunciar tales prácticas
En el caso de Guadalupe, las autoridades subrayaron que la detención evitó la distribución masiva de este tipo de material y reiteraron que no se tolerará la utilización de menores con fines de propaganda criminal. Asimismo, confirmaron que los juguetes asegurados quedaron bajo resguardo como parte de la investigación.
La Secretaría de Seguridad Pública municipal llamó a madres, padres y tutores a denunciar cualquier intento de este tipo de prácticas y a no permitir que grupos delictivos se acerquen a menores bajo ningún pretexto.
El caso se suma a una serie de episodios que evidencian cómo las organizaciones criminales buscan adaptarse y penetrar el tejido social más allá de la violencia directa, mientras las autoridades enfrentan el reto de contener no solo el delito, sino también su normalización.
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