México y Estados Unidos avanzaron en la planeación de seguridad para la Copa Mundial 2026 mediante una reunión técnica entre mandos militares de ambos países, con el objetivo de fortalecer la coordinación operativa y mejorar la capacidad de respuesta conjunta durante los eventos asociados al torneo. El encuentro se realizó del 15 al 19 de diciembre en instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y reunió a representantes de la propia Sedena, de la Secretaría de Marina (Semar) y del Comando Norte de Estados Unidos. La reunión se centró en revisar actividades previstas para 2026 y en afinar procedimientos de cooperación binacional en un contexto que exigirá altos estándares de planeación, comunicación y seguridad.
De acuerdo con información difundida por la Sedena, la reunión formó parte de la sesión técnica de la Junta de Coordinación entre México y Estados Unidos, un mecanismo institucional que se inscribe en la Visión Estratégica Mutua de la Mesa Redonda de Cooperación Bilateral Militar, vigente desde 2016. Este espacio busca alinear criterios, compartir diagnósticos y fortalecer capacidades conjuntas bajo principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y respeto pleno a la soberanía de ambos países.
Durante las sesiones de trabajo, los participantes evaluaron los escenarios previstos para el año del Mundial, con especial atención en la coordinación operativa entre fuerzas armadas y en el fortalecimiento de procedimientos que permitan una respuesta eficaz ante contingencias relacionadas con la justa deportiva. La Sedena destacó que uno de los ejes centrales fue el uso de sistemas integrados de comunicación, considerados clave para garantizar una reacción oportuna y coordinada durante eventos de alta concentración de personas.
Cooperación militar en el contexto del Mundial 2026
La Copa Mundial 2026, que será organizada de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, representará un reto logístico y de seguridad sin precedentes en la región. En el caso de México, el torneo implicará la recepción de miles de visitantes nacionales y extranjeros, así como la realización de partidos y actividades paralelas que demandarán una estrecha coordinación entre autoridades civiles y militares.
En este contexto, la reunión técnica permitió revisar las actividades programadas para 2026 y afianzar procedimientos de cooperación que ya existen entre las fuerzas armadas de ambos países. Según la Sedena, estos trabajos buscan consolidar capacidades de seguridad durante los eventos del Mundial, sin que ello implique la adopción de acuerdos que vulneren la autonomía operativa de cada nación.
La dependencia subrayó que la participación de México y Estados Unidos en este tipo de encuentros contribuye a mejorar los procedimientos de cooperación y a fortalecer las capacidades institucionales de sus fuerzas armadas. No obstante, evitó detallar acuerdos específicos, calendarios operativos o alcances adicionales derivados del encuentro, lo que sugiere que las conversaciones se mantienen en un plano técnico y de planeación estratégica.
Seguridad y soberanía, ejes del diálogo bilateral
Uno de los puntos reiterados por la Sedena fue que la cooperación se desarrolla bajo principios de confianza mutua y pleno respeto a las decisiones y territorios soberanos. Este énfasis resulta relevante en un contexto donde la seguridad de eventos internacionales suele generar debate sobre el papel de fuerzas extranjeras en territorio nacional.
La autoridad militar mexicana insistió en que el intercambio con el Comando Norte de Estados Unidos se da en términos de responsabilidad compartida y diferenciada, lo que implica colaboración sin subordinación. Este enfoque ha sido una constante en los mecanismos bilaterales de cooperación militar establecidos en la última década.
Aunque la información oficial no profundiza en los riesgos específicos evaluados, la magnitud del Mundial 2026 obliga a considerar escenarios complejos que van desde la gestión de multitudes hasta la respuesta ante emergencias mayores. Por ello, el fortalecimiento de los sistemas de comunicación y la coordinación interinstitucional aparecen como elementos centrales de la estrategia.
Con estos trabajos, México y Estados Unidos avanzan en la preparación de un dispositivo de seguridad acorde con la relevancia del torneo, en un proceso que continuará durante los próximos meses. La planeación anticipada y el diálogo técnico buscan reducir riesgos y garantizar que la Copa Mundial 2026 se desarrolle en condiciones de seguridad para jugadores, aficionados y comunidades anfitrionas.
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