Jackie Chan, leyenda viviente del cine de acción, ha dejado claro que, a sus 71 años, la jubilación no está en sus planes. En una reciente entrevista para la revista Haute Living, el actor, director y maestro de artes marciales reafirmó su decisión de seguir realizando sus propias acrobacias, manteniéndose fiel al estilo que lo catapultó a la fama internacional.
“Siempre hago mis propias acrobacias. Así soy. Eso no cambiará hasta el día de mi jubilación, ¡que probablemente nunca llegue!”, afirmó con su habitual sentido del humor. Esta declaración confirma que Chan sigue comprometido con el riesgo físico y la autenticidad, incluso cuando la industria del cine apuesta cada vez más por el CGI y los efectos digitales.
Aunque reconoce los avances tecnológicos que han revolucionado las películas de acción, Chan considera que el uso excesivo del CGI puede restarle realismo a las escenas. “Hoy en día, con las computadoras, los actores pueden hacer lo que quieran, pero siempre se sentirá irreal”, explicó. Para él, lo que hace que una acrobacia sea impactante no es la espectacularidad digital, sino la conexión real con el peligro.
“Karate Kid: Leyendas”: Un regreso cargado de emoción
Jackie Chan ha regresado a la pantalla grande con Karate Kid: Leyendas, donde retoma el papel del Sr. Han, que interpretó por primera vez en 2010 junto a Jaden Smith. En esta nueva entrega, el personaje se traslada a Nueva York para entrenar a un nuevo aprendiz, Li Fong (Ben Wang), y comparte escena con el icónico Daniel LaRusso, interpretado por Ralph Macchio.
“Estaba súper emocionado, han pasado casi 15 años desde que interpreté al Sr. Han”, confesó Chan a Men’s Health. La película no solo resalta la acción, sino también la transmisión de valores como la disciplina, la amistad y la superación, temas centrales en la filmografía de Chan.
La carrera de Jackie Chan está marcada por múltiples lesiones, siendo una de las más graves la que sufrió en 1986 durante el rodaje de Armour of God, cuando cayó de un árbol y estuvo al borde de la muerte. Aquel accidente, lejos de retirarlo, fortaleció su determinación de seguir adelante.
“Estuve literalmente a un paso del cielo o del infierno”, recordó. Desde entonces, cada escena representa para él una forma de honrar su vida y su profesión. Chan asegura que tras más de seis décadas en la industria, su fuerza ya no reside solo en el cuerpo, sino en el espíritu: “Todo está en tu corazón y alma”.
Un legado indestructible
Más allá de las cámaras, Chan también ha marcado una diferencia como filántropo y referente cultural. En 2016 fue galardonado con un Óscar honorífico, que reconoce no solo su trayectoria como actor y director, sino su aporte al cine como arte y herramienta de conexión global.
Jackie Chan no solo ha roto huesos, también ha roto paradigmas. En un mundo cinematográfico que se aleja del riesgo real, él sigue siendo un símbolo de valentía, entrega y pasión por el oficio. Su historia es la de un artista que ha hecho del cuerpo su herramienta, del cine su lenguaje y del corazón su guía.
Mientras las generaciones futuras aprenden a través de pantallas verdes y dobles de riesgo, Jackie Chan sigue saltando, rodando y cayendo —pero siempre levantándose— para recordarle al mundo que el verdadero arte marcial no tiene edad.
También te puede interesar: Morgan Freeman: Una leyenda versátil con un sueño pendiente llamado «Rey Lear»




