A más de diez días del histórico Habemus Papam que anunció al mundo la elección del cardenal estadounidense Robert Prevost como nuevo líder de la Iglesia católica, el Vaticano se prepara para la misa de inicio del pontificado de León XIV, que se celebrará este domingo 18 de mayo con la presencia de más de 150 delegaciones internacionales y un amplio dispositivo de seguridad.
La ceremonia marcará oficialmente el inicio de una nueva etapa para la Iglesia, bajo la guía del primer papa estadounidense, cuya designación fue producto de un cónclave rápido y con amplio consenso, según han confirmado algunos de los cardenales participantes.
Un cónclave breve, un papa inesperado
Pese al tradicional hermetismo que rodea al proceso de elección papal, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, ofreció recientemente un atisbo de lo vivido dentro de la Capilla Sixtina, donde los cardenales se reunieron bajo los frescos de Miguel Ángel para elegir al sucesor del papa Francisco.
“Hubo un consenso muy rápido y muy claro sobre la elección a realizar”, relató Pizzaballa, quien, aunque fue considerado “papable” por diversos medios, descartó desde el principio ser electo: “Sabía antes de partir hacia Roma que volvería”. Al dirigirse a León XIV tras su elección, le expresó su obediencia, lealtad y voluntad de trabajar juntos por la Iglesia universal y por Tierra Santa.
La creación de Adán y el espíritu del diálogo
Durante las congregaciones previas al cónclave, según Pizzaballa, las guerras y la búsqueda de la paz dominaron la conversación. En un mundo con más de 50 conflictos armados activos, los cardenales coincidieron en que la Iglesia no puede permanecer en silencio, sino que debe erigirse como promotora del diálogo y la reconciliación global.
“Sentarse bajo la creación de Adán en la Capilla Sixtina fue una experiencia única. El ambiente fue solemne e íntimo. Todos sentimos el peso espiritual de la decisión que estábamos por tomar”, compartió el cardenal sobre el simbolismo de la sede de votación.
Aunque Pizzaballa asegura no conocer profundamente al nuevo papa, destaca su perfil como un signo de “continuidad y diversidad”, una dualidad que parece anticipar el espíritu de su pontificado. León XIV, quien fue nombrado cardenal en el mismo consistorio de septiembre de 2023, representa —según analistas— una figura capaz de consolidar las reformas iniciadas por sus predecesores, y al mismo tiempo ampliar el alcance diplomático y pastoral de la Iglesia.
El mundo observa con esperanza
El Vaticano, blindado por estrictas medidas de seguridad, espera recibir este domingo a líderes religiosos, jefes de Estado y miles de fieles que asistirán a la misa en la Plaza de San Pedro, donde León XIV recibirá el palio y el anillo del pescador, símbolos de su autoridad pastoral como obispo de Roma y sucesor de Pedro.
Con su elección, inicia un nuevo capítulo para la Iglesia católica, en un contexto internacional donde la voz del Papa será clave ante los desafíos de la violencia, la desigualdad, el cambio climático y la crisis espiritual de millones de personas.
Mientras se apagan las últimas luces del cónclave, el mundo católico dirige ahora su mirada al mensaje, las prioridades y las primeras decisiones de León XIV, quien asume el timón de una Iglesia en transición, pero decidida a ser, como él mismo ha dicho en sus primeras palabras, “un instrumento de paz, unidad y esperanza”.
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