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    Quintana Roo elimina “diputados de repechaje” con nueva reforma electoral

    La XVIII Legislatura de Quintana Roo aprobó una reforma electoral que transformará la integración del Congreso local y los Cabildos municipales a partir de 2027. Entre los cambios más relevantes destaca la eliminación de los llamados “diputados de repechaje” y de regidores que accedían automáticamente a cargos públicos tras perder elecciones. La iniciativa, respaldada por la mayoría legislativa de la Cuarta Transformación, busca modificar el sistema de representación proporcional, fortalecer acciones afirmativas y reducir privilegios políticos. Sin embargo, el nuevo modelo también abrió debate entre especialistas y actores políticos sobre sus efectos en la pluralidad y representación democrática dentro del estado.

    La reforma cambia reglas para diputaciones y Cabildos

    La reforma aprobada modifica la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales y la Ley de los Municipios de Quintana Roo.

    Uno de los cambios centrales elimina el esquema conocido popularmente como “diputados de repechaje”, utilizado anteriormente para integrar diputaciones plurinominales mediante listas de representación proporcional.

    Con el sistema anterior, algunos candidatos que no lograban ganar directamente una elección podían acceder al Congreso local a través de posiciones reservadas dentro de listas partidistas.

    El diputado local Saulo Aguilar Bernés aseguró que esta práctica permitía a grupos políticos mantenerse en el poder mediante acuerdos internos y privilegios partidistas.

    “Hay que fortalecer nuestro esquema democrático e ir renovándolo poco a poco porque nuestros tiempos han cambiado”, declaró el legislador tras la aprobación de la reforma.

    A partir de los nuevos cambios, las listas plurinominales estarán encabezadas prioritariamente por acciones afirmativas dirigidas a juventudes, personas indígenas, afrodescendientes, integrantes de la diversidad sexual y personas con discapacidad.

    El objetivo, según los impulsores de la reforma, es ampliar representación de sectores históricamente excluidos dentro de los espacios de decisión política.

    Además, la nueva legislación elimina la posibilidad de que candidatos derrotados en elecciones municipales obtengan automáticamente posiciones como regidores dentro de los Cabildos.

    Con este esquema, quienes aspiren a integrar los ayuntamientos deberán realizar campañas propias y presentar públicamente propuestas de trabajo ante la ciudadanía.

    Morena defiende reforma; oposición advierte riesgos

    Los legisladores de la Cuarta Transformación sostienen que la reforma busca terminar con prácticas políticas consideradas poco transparentes.

    Saulo Aguilar afirmó que los nuevos lineamientos obligarán a regidores y regidoras a mantener contacto directo con la población y asumir responsabilidades claras frente al electorado.

    Según explicó, el nuevo modelo elimina negociaciones internas que anteriormente permitían asegurar posiciones políticas sin necesidad de competir directamente ante los votantes.

    Sin embargo, sectores de oposición y especialistas electorales comenzaron a cuestionar algunos puntos de la reforma.

    Críticos advierten que reducir espacios de representación proporcional podría afectar la pluralidad política dentro del Congreso y disminuir presencia de fuerzas minoritarias.

    También existe debate sobre el equilibrio entre representación democrática y acciones afirmativas, especialmente respecto a cómo se asignarán posiciones dentro de las listas partidistas.

    Pese a ello, Morena y aliados sostienen que el modelo fortalece inclusión social y combate privilegios políticos construidos durante décadas.

    El Congreso local aseguró que la iniciativa no fue aprobada de manera acelerada y que pasó por procesos deliberativos antes de su votación definitiva.

    Además, la reforma forma parte de la armonización estatal con principios impulsados a nivel nacional por el llamado “Plan B” de la Cuarta Transformación.

    Cambios entrarán en vigor entre 2027 y 2030

    La reforma todavía deberá ser avalada por la mayoría de los Ayuntamientos de Quintana Roo antes de entrar oficialmente en vigor.

    En caso de concretarse, las nuevas reglas para integración de Cabildos y diputaciones comenzarán a aplicarse en las elecciones de 2027.

    Ese mismo año entrarán en vigor disposiciones relacionadas con nepotismo dentro de cargos públicos y candidaturas.

    Por otro lado, las medidas sobre no reelección comenzarán a aplicarse hasta el proceso electoral de 2030.

    La reforma también contempla una reducción gradual al presupuesto destinado al Congreso estatal.

    Según lo aprobado, el gasto legislativo deberá disminuir progresivamente hasta alcanzar el equivalente al 0.70% del presupuesto estatal.

    Los impulsores de la iniciativa aseguran que esta medida permitirá reducir privilegios y generar mayor austeridad dentro del Poder Legislativo.

    Mientras tanto, el debate político sobre la reforma apenas comienza en Quintana Roo, donde partidos, especialistas y organizaciones civiles analizan sus posibles impactos rumbo a las próximas elecciones.

    La discusión también ocurre en un contexto nacional donde varios estados revisan esquemas de representación política y mecanismos electorales impulsados por Morena y aliados.

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