La ciudad de Chetumal amaneció con una noticia que provocó tristeza entre cientos de familias: la muerte de “El Güero”, el dromedario más conocido y querido del Zoológico Payo Obispo, uno de los animales más emblemáticos del recinto durante las últimas dos décadas.
El ejemplar, famoso por su carácter tranquilo y su distintivo pelaje claro, se convirtió con el paso de los años en una figura inseparable de la memoria colectiva de generaciones de chetumaleños.
Niños, turistas y familias completas acostumbraban detenerse frente a su recinto para observarlo, fotografiarlo y convivir con él durante sus visitas al zoológico.
De acuerdo con reportes del personal del parque, “El Güero” habitó el zoológico por más de 20 años y logró adaptarse al clima tropical de la capital quintanarroense pese a tratarse de una especie originaria de zonas desérticas.
El dromedario sobrevivió al paso de distintos fenómenos meteorológicos, incluidos huracanes y tormentas tropicales que afectaron el sur de Quintana Roo durante las últimas décadas.
Su longevidad lo convirtió en uno de los ejemplares más veteranos y reconocidos del recinto.
La noticia de su fallecimiento generó numerosas reacciones en redes sociales, donde usuarios comenzaron a compartir fotografías, recuerdos y mensajes de despedida dedicados al animal.
“El Güero” marcó a generaciones de familias
Para muchos habitantes de Chetumal, el dromedario representaba mucho más que una atracción del zoológico.
Su presencia formaba parte de la experiencia familiar de visitar el Payo Obispo, considerado uno de los espacios recreativos y educativos más importantes de la ciudad.
Cada fin de semana, decenas de niñas y niños se acercaban a observarlo debido a su tamaño, comportamiento dócil y aspecto llamativo.
Personal del zoológico recordó que “El Güero” siempre destacó por ser un ejemplar manso y acostumbrado a convivir con visitantes.
Además de convertirse en uno de los animales más fotografiados del parque, también ayudó a despertar interés por la fauna y la conservación ambiental entre estudiantes y visitantes.
El Zoológico Payo Obispo ha funcionado durante décadas como un espacio de convivencia familiar y educación ecológica en el sur del estado.
Recientemente, el recinto reabrió sus puertas tras trabajos de rehabilitación y mejora en distintas áreas.
La pérdida de “El Güero” ocurre precisamente en una etapa de renovación del zoológico, lo que hizo todavía más emotiva la despedida del animal.
Redes sociales se llenan de mensajes de despedida
Tras confirmarse la noticia, usuarios en redes sociales comenzaron a publicar imágenes antiguas y mensajes recordando visitas al zoológico junto al dromedario.
Muchos lo describieron como uno de los animales más representativos del lugar y una figura inseparable de la infancia de varias generaciones.
Otros recordaron que era común verlo descansar tranquilamente o acercarse a los visitantes mientras posaban para fotografías.
Hasta ahora, el zoológico no detalló oficialmente las causas de la muerte del ejemplar.
Sin embargo, trabajadores y visitantes expresaron su reconocimiento al papel que tuvo durante años dentro del recinto.
La partida de “El Güero” deja un vacío simbólico para el zoológico y para miles de familias que crecieron viéndolo como parte del paisaje cotidiano de Chetumal.
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