Andy Burnham tomó posesión como nuevo primer ministro del Reino Unido tras la renuncia de Keir Starmer y anunció una agenda de reformas para impulsar un nuevo modelo político y económico, mientras inició contactos con líderes internacionales, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Reino Unido inició una nueva etapa política con la llegada de Andy Burnham al número 10 de Downing Street. El líder del Partido Laborista fue nombrado oficialmente primer ministro luego de aceptar el encargo del rey Carlos III para formar gobierno tras la renuncia de Keir Starmer.
Con su primer discurso como jefe del Ejecutivo, Burnham planteó una profunda transformación del país. Aseguró que buscará construir un modelo político y económico distinto al que ha predominado durante las últimas décadas, con el objetivo de recuperar la estabilidad institucional y mejorar las condiciones de vida de la población.
La ceremonia de nombramiento se realizó en el Palacio de Buckingham, donde el monarca recibió al nuevo líder laborista y le encomendó la formación de una nueva administración. Posteriormente, Burnham acudió a Downing Street para ofrecer su primer mensaje como primer ministro.
Durante su intervención reconoció que la política británica ha atravesado años de inestabilidad y destacó que el país necesita recuperar la confianza de los ciudadanos y de la comunidad internacional.
Promete reformas para cambiar el rumbo del país
Burnham afirmó que su gobierno impulsará una agenda de cambios que calificó como la más importante de las últimas cuatro décadas. Según explicó, su propósito es corregir los desequilibrios económicos y sociales que, en su opinión, comenzaron a consolidarse durante la década de 1980.
El nuevo primer ministro señaló que buscará descentralizar la política, fortalecer la economía y reducir las desigualdades regionales que afectan a distintas zonas del Reino Unido.
Asimismo, adelantó que antes de concluir el año presentará un plan estratégico con medidas orientadas a definir el modelo económico de la próxima década.
Entre las prioridades inmediatas de su administración destacó el combate a la falta de vivienda. Burnham aseguró que trabajará para reducir el número de personas sin hogar mediante políticas públicas enfocadas en el bienestar social.
Además, comenzaron a conocerse los primeros movimientos dentro del nuevo gabinete. David Miliband asumirá el Ministerio de Asuntos Exteriores, mientras que John Healey ocupará la cartera de Finanzas.
Inicia contactos con líderes internacionales
Horas después de asumir el cargo, Burnham sostuvo conversaciones telefónicas con diversos líderes internacionales para comenzar a definir la política exterior de su administración.
Entre ellas destacó la llamada con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó la conversación como positiva y expresó su disposición para trabajar con el nuevo gobierno británico.
El mandatario estadounidense afirmó que espera reunirse próximamente con Burnham para abordar asuntos de interés común y aseguró que confía en que el nuevo primer ministro estará preparado para enfrentar los desafíos del cargo.
El líder laborista también dialogó con el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Durante esos contactos, Burnham manifestó su interés por fortalecer la relación entre Reino Unido y la Unión Europea, sin dejar de mantener la cooperación con sus principales aliados en materia de seguridad y defensa.
La oposición cuestiona el inicio del nuevo gobierno
La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, felicitó a Burnham por su nombramiento, aunque cuestionó que haya llegado al cargo sin presentar un programa detallado para enfrentar los principales problemas del país.
La dirigente opositora sostuvo que el nuevo gobierno deberá explicar cómo financiará las medidas anunciadas, especialmente en un contexto marcado por altos niveles de endeudamiento, inflación y presión fiscal.
Además, criticó que Burnham rechazara comparecer de inmediato ante el Parlamento para responder a las preguntas de los legisladores sobre las prioridades de su administración.
Con el relevo en Downing Street, Reino Unido abre un nuevo ciclo político en medio de importantes desafíos económicos, sociales e internacionales. La capacidad del nuevo gobierno para traducir sus promesas en resultados marcará el rumbo del país durante los próximos años.
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