Fotos de mujeres son usadas para ofrecer falsos servicios sexuales en José María Morelos

Publicaciones en redes sociales utilizan imágenes y teléfonos de mujeres sin su consentimiento para simular servicios sexuales y exponerlas públicamente.

Una modalidad de violencia digital contra mujeres comenzó a generar preocupación en José María Morelos, donde han sido detectadas publicaciones en redes sociales que utilizan fotografías de mujeres para ofrecer falsamente servicios sexuales.

Las imágenes aparecen completas o de manera parcial y, en algunos casos, son acompañadas por números telefónicos. De esta forma, las publicaciones presentan a las mujeres como si ofrecieran servicios que en realidad no proporcionan.

La situación fue expuesta por Dianet Guadalupe Chan Cohuo, directora de Equidad y Asuntos de la Mujer, quien señaló que este tipo de contenidos ha aparecido con frecuencia en Facebook.

De acuerdo con la funcionaria, aunque existen publicaciones que pueden ser consultadas públicamente, hasta el momento no se han presentado denuncias formales ante las autoridades por estos casos en el municipio.

El fenómeno genera preocupación porque las imágenes pueden permanecer disponibles en internet y ser compartidas por otros usuarios, ampliando la exposición de las mujeres afectadas.

Además, la utilización de fotografías y números telefónicos puede generar consecuencias que van más allá de la publicación original. La víctima puede recibir llamadas, mensajes o contactos de personas que creen que realmente ofrece los servicios anunciados.

Preservar las publicaciones antes de eliminarlas

Ante una situación de este tipo, uno de los primeros pasos consiste en conservar la evidencia digital antes de solicitar que el contenido sea eliminado de la plataforma.

Las capturas de pantalla pueden ayudar a documentar la publicación. También resulta importante conservar el enlace, registrar la fecha y hora en que fue localizada y, cuando sea posible, documentar cuánto tiempo permaneció disponible.

Estos elementos permiten establecer qué se publicó, dónde apareció y qué información fue difundida.

Chan Cohuo explicó que preservar las evidencias puede facilitar la activación de protocolos de atención y, en su caso, permitir que las autoridades cuenten con elementos para determinar las posibles acciones legales.

La documentación también puede ayudar a demostrar la manera en que fue vulnerada la intimidad de la víctima y el alcance que tuvo la publicación en redes sociales.

Por ello, eliminar inmediatamente la publicación puede hacer más difícil acreditar posteriormente su existencia. La recomendación es conservar primero la evidencia y después iniciar el procedimiento correspondiente para solicitar su retiro.

El silencio también forma parte del problema

La funcionaria señaló que algunas mujeres pueden optar por no hablar sobre este tipo de situaciones debido al temor de quedar nuevamente expuestas o enfrentar nuevas agresiones en internet.

Ese temor puede aumentar cuando las publicaciones incluyen fotografías personales y números telefónicos. Además, la posibilidad de que el contenido sea compartido por otros usuarios puede incrementar la sensación de vulnerabilidad.

Por esta razón, Chan Cohuo llamó a tomar con seriedad las publicaciones que utilizan imágenes de mujeres para atribuirles actividades que no realizan.

También pidió evitar la difusión de este tipo de contenidos. Compartir las fotografías, guardar las imágenes para volver a publicarlas o replicar los números telefónicos puede ampliar el alcance de la agresión y contribuir a la revictimización.

La violencia digital no depende únicamente de que una publicación tenga un alto número de visualizaciones. La utilización de una imagen sin consentimiento para atribuirle a una mujer una actividad sexual constituye una forma de exposición que puede tener consecuencias personales y sociales.

José María Morelos enfrenta una nueva expresión de violencia digital

El caso coloca nuevamente el uso de redes sociales como un espacio donde pueden reproducirse agresiones contra mujeres, incluso cuando no existe contacto físico entre el agresor y la víctima.

En José María Morelos, la preocupación se centra ahora en publicaciones que utilizan fotografías para construir perfiles falsos y ofrecer supuestos servicios sexuales.

Hasta el momento, la autoridad municipal reporta que no existen denuncias formales relacionadas con estos casos, pese a que se han identificado contenidos de este tipo en redes sociales.

La ausencia de denuncias no significa que las publicaciones no existan. Sin embargo, cualquier investigación formal requeriría que las personas afectadas acudan ante las autoridades correspondientes y aporten los elementos disponibles.

Por ello, la preservación de capturas, enlaces, fechas, números telefónicos y demás información relacionada con las publicaciones puede ser fundamental para documentar cada caso.

Mientras tanto, la recomendación es no compartir ni replicar los contenidos y buscar atención ante las instancias correspondientes cuando una mujer sea exhibida o suplantada mediante este tipo de publicaciones.

También te puede interesar: Muere trabajador al caer del tercer piso de una obra en Playa del Carmen

Artículos relacionados