Mara Lezama planteó fortalecer la cooperación internacional para enfrentar el crecimiento del sargazo y avanzar hacia su aprovechamiento mediante tecnología economía circular y nuevas cadenas de valor.
El sargazo que llega al Caribe dejó de ser un fenómeno exclusivamente local y representa un desafío ambiental que requiere coordinación entre países, gobiernos, instituciones académicas y sector privado.
Así lo planteó la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, durante la inauguración de la 4ª Conferencia UE–Caribe Global Gateway sobre Sargazo, encuentro que reúne a 350 participantes de 45 países y territorios.
Durante el encuentro, la mandataria llamó a fortalecer la cooperación internacional para transformar el crecimiento del sargazo en una oportunidad de desarrollo sostenible. La propuesta contempla combinar tecnología, conocimiento y financiamiento con nuevas alternativas para aprovechar el alga como materia prima.
Las cifras expuestas durante la conferencia dimensionaron el crecimiento del fenómeno. En 2025 se registraron alrededor de 38 millones de toneladas de sargazo flotando en el Atlántico, mientras que para 2026 la cifra aumentó a 60 millones.
Además, las estimaciones presentadas apuntan a que el próximo año podrían alcanzarse aproximadamente 80 millones de toneladas.
Ante este escenario, Quintana Roo busca que la estrategia no se limite a retirar el sargazo de las costas. La propuesta consiste en avanzar hacia su prevención, manejo y valorización a escala industrial.
Quintana Roo plantea una nueva ruta para el sargazo
Mara Lezama sostuvo que el sargazo representa una nueva realidad ambiental para el Caribe debido a su capacidad para desplazarse mediante las corrientes marinas y alcanzar distintas costas.
El fenómeno puede afectar ecosistemas, comunidades y actividades económicas que dependen del mar. Por ello, durante la conferencia se planteó la necesidad de pasar de una estrategia centrada en la recolección a un modelo que también permita generar valor a partir del material recolectado.
La gobernadora destacó que Quintana Roo impulsa una visión basada en la economía circular y puso sobre la mesa la necesidad de responder cómo puede transformarse el sargazo en una materia prima con valor económico y ambiental.
El planteamiento busca vincular el crecimiento económico con la preservación ambiental y, al mismo tiempo, generar alternativas que permitan atender un fenómeno cuya dimensión continúa aumentando.
La conferencia es coorganizada por la Unión Europea y el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en colaboración con el Gobierno de Quintana Roo.
En el encuentro participan gobiernos, empresas, especialistas, instituciones académicas, organismos internacionales e instituciones financieras. Durante dos días, los participantes analizan alternativas para pasar de proyectos piloto a un mercado regional relacionado con el manejo y aprovechamiento del sargazo.
Buscan pasar de la recolección al aprovechamiento
El subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de Semarnat, José Luis Samaniego Leyva, llamó a los participantes a trabajar de manera coordinada y presentar estrategias y proyectos que permitan avanzar hacia resultados concretos.
El funcionario planteó que el Caribe debe dejar atrás una lógica basada únicamente en la recolección del sargazo para avanzar hacia su aprovechamiento. La expectativa es que los resultados puedan presentarse en la siguiente conferencia, prevista en República Dominicana.
La propuesta también contempla que el manejo sostenible del sargazo pueda convertirse en una actividad vinculada con nuevas cadenas de valor y generación de empleos.
Por su parte, Myriam Ferrán, directora general adjunta de la Dirección General de Asociaciones Internacionales de la Comisión Europea, destacó el interés de la organización en contribuir a la atención del impacto ambiental provocado por el sargazo.
La participación europea también contempla impulsar cadenas de valor sostenibles y alternativas que puedan generar empleos en las comunidades vinculadas con este fenómeno.
Durante el encuentro participaron además autoridades de República Dominicana, entre ellas el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Armando Paíno Henríquez Dájer, junto con representantes de México, la Unión Europea y otros países y territorios del Caribe.
El objetivo de esta cooperación es avanzar desde los proyectos piloto hacia un mercado regional capaz de atender el sargazo de manera sostenible y, al mismo tiempo, desarrollar mecanismos para su valorización a escala industrial.
Para Quintana Roo, el reto combina dos necesidades: reducir el impacto ambiental que genera la llegada masiva de sargazo y encontrar alternativas para aprovecharlo mediante innovación y economía circular.
La magnitud registrada durante 2026 refuerza la dimensión regional del desafío. Con 60 millones de toneladas estimadas en el Atlántico y una proyección de aproximadamente 80 millones para el próximo año, la discusión sobre su manejo comienza a concentrarse también en las posibilidades de transformación y aprovechamiento.
También te puede interesar: Estefanía Mercado pone en marcha regularización de San Judas Tadeo tras años de espera




