El presidente Donald Trump reafirmó este miércoles que Irán no puede desarrollar armamento nuclear bajo ninguna circunstancia, mientras su administración evacúa personal diplomático en zonas clave del Medio Oriente.
Las declaraciones surgen en un momento de alta tensión, con amenazas directas del régimen iraní y planes de contingencia activados por el Departamento de Estado.
“Bueno, se están retirando porque podría ser un lugar peligroso, no lo permitiremos”, dijo Trump sobre el retiro de personal estadounidense en la región. También remarcó su posición sobre el programa nuclear iraní: “Irán no puede tener armas nucleares”, en línea con su discurso desde el inicio de su gobierno.
Evacuaciones, amenazas y advertencias navales
El Departamento de Estado informó que está evacuando a su personal no esencial de la embajada en Bagdad, Irak, como medida preventiva ante posibles disturbios. Las misiones diplomáticas en Bahréin y Kuwait también recibieron autorización para evacuar voluntariamente a empleados y familiares.
Aunque la información completa no fue divulgada por tratarse de protocolos reservados, un funcionario estadounidense confirmó que existen planes para una retirada rápida en caso de que la situación se deteriore.
Esto ocurre tras nuevas amenazas por parte del ministro de Defensa iraní, Aziz Nasirzadeh, quien advirtió que, si hay conflicto, “Estados Unidos deberá abandonar la región” y afirmó que todas las bases militares estadounidenses en Medio Oriente “están a nuestro alcance”.
Trump, por su parte, declaró que “Irán se está volviendo mucho más agresivo” y reiteró que la opción militar sigue sobre la mesa si Teherán no acepta un nuevo acuerdo nuclear. Las conversaciones están estancadas por desacuerdos sobre el enriquecimiento de uranio, que EE. UU. exige sea eliminado por completo, mientras Irán insiste en que su programa tiene fines pacíficos.
La tensión ha generado reacciones internacionales
El Centro de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido emitió una advertencia para los barcos que cruzan el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán y el Estrecho de Ormuz, recomendando extrema precaución ante una posible escalada militar.
Estas rutas marítimas son estratégicas para el comercio global de energía y ya han sido escenario de ataques e incautaciones atribuidas a fuerzas iraníes. Una escalada podría afectar directamente la estabilidad regional y económica.
La situación actual no solo reaviva el temor a una confrontación directa entre Teherán y Washington, sino que podría implicar a otros actores regionales y globales. En este escenario tenso, la advertencia de Trump marca una línea roja que, de cruzarse, podría desencadenar un conflicto de grandes proporciones.
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