El ingeniero que rompió con el PRI y encabezó la oposición presidencial de 1988 dejó una huella decisiva en la apertura política del país con la fundación del PRD y la elección del primer jefe de Gobierno capitalino por voto popular
CIUDAD DE MÉXICO.— Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, una de las figuras centrales de la izquierda mexicana y referente de la transición democrática, falleció el miércoles 28 de octubre de 2026, a los 92 años. Su trayectoria atravesó más de seis décadas de vida pública y estuvo marcada por una ruptura política que contribuyó a transformar el sistema de partidos en México.
Su nombre quedó ligado a la elección presidencial de 1988, cuando encabezó una amplia coalición opositora frente al Partido Revolucionario Institucional (PRI), organización en la que había desarrollado buena parte de su carrera. La controversia por los resultados electorales y las movilizaciones posteriores colocaron en el centro del debate nacional la exigencia de elecciones confiables y mayor competencia política.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano Bravo, el ingeniero construyó una identidad política propia. Su trayectoria incluyó responsabilidades técnicas, cargos legislativos y ejecutivos, tres candidaturas presidenciales y la fundación de una fuerza partidista que reunió a distintas corrientes de izquierda.
De la ingeniería a la vida pública
Cuauhtémoc Cárdenas nació el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México. Estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), formación que lo llevó inicialmente a trabajar en proyectos de desarrollo regional y aprovechamiento de recursos naturales.
Durante la década de 1960 participó en estudios de la cuenca del río Balsas y en la construcción de la presa La Villita, en Michoacán. También ocupó responsabilidades en el sector siderúrgico vinculado con el desarrollo de la región que posteriormente llevaría el nombre de Lázaro Cárdenas.
Su entrada a la política institucional ocurrió dentro del PRI. En 1976 fue elegido senador por Michoacán y, posteriormente, ocupó la Subsecretaría Forestal y de la Fauna. En 1980 ganó la gubernatura de ese estado, cargo que ejerció hasta 1986.
La experiencia de gobierno y su participación en las estructuras del partido oficial antecedieron a la decisión que definiría su trayectoria nacional: cuestionar desde dentro los mecanismos de selección de candidatos y la concentración de las decisiones políticas.
La ruptura con el PRI y la elección de 1988
En 1986, Cárdenas comenzó a participar en la Corriente Democrática del PRI, movimiento crítico que reclamaba mayor democracia interna. Entre sus integrantes también figuraron Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, quienes cuestionaban las prácticas de designación de candidaturas y la falta de apertura dentro del partido.
La ruptura se profundizó cuando Carlos Salinas de Gortari fue designado candidato presidencial del PRI para las elecciones de 1988. Cárdenas y otros integrantes de la corriente abandonaron el partido y se sumaron a la construcción de una alternativa opositora.
Como candidato del Frente Democrático Nacional, Cárdenas encabezó una campaña que reunió a organizaciones y fuerzas políticas de distintas procedencias. La jornada del 6 de julio de 1988 estuvo marcada por una crisis electoral, luego de que se interrumpiera el sistema de cómputo de resultados, episodio conocido como la caída del sistema.
La autoridad electoral declaró ganador a Salinas de Gortari, mientras Cárdenas y sus simpatizantes denunciaron irregularidades y cuestionaron la legitimidad del resultado. La controversia se convirtió en un momento determinante de la historia política contemporánea y fortaleció las demandas de reformas electorales.
Aunque no obtuvo la Presidencia, su candidatura amplió el espacio de la oposición y demostró que el partido gobernante podía enfrentar una competencia nacional de gran alcance.
El nacimiento del PRD y el gobierno capitalino
La movilización posterior a las elecciones de 1988 contribuyó a la creación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), fundado en 1989 con Cárdenas como una de sus principales figuras. El nuevo partido reunió a sectores de la izquierda, antiguos militantes del PRI y organizaciones sociales que buscaban una alternativa al sistema político dominado por el partido oficial.
Cárdenas presidió el PRD hasta 1993 y volvió a competir por la Presidencia en 1994 y 2000. En ambas ocasiones perdió frente a los candidatos ganadores, pero mantuvo una presencia relevante en la oposición nacional.
Uno de los hitos más importantes de su carrera llegó en 1997, cuando ganó la elección para gobernar el entonces Distrito Federal. Se convirtió así en el primer jefe de Gobierno de la capital elegido mediante voto popular directo.
Su administración, que se extendió de 1997 a 1999, abrió una nueva etapa para la política capitalina y consolidó la posibilidad de alternancia en una ciudad que durante décadas había estado gobernada por autoridades designadas desde el ámbito federal.
En 2014 anunció su salida del PRD, partido cuya creación había impulsado y que durante años funcionó como una de las principales expresiones electorales de la izquierda mexicana.
Los libros y las ideas de Cuauhtémoc Cárdenas
Además de su actividad política, Cárdenas desarrolló una obra escrita centrada en la historia nacional, el proyecto de país y la democracia. Entre sus publicaciones figuran Nuestra lucha apenas comienza, de 1988; El proyecto nacional de la Revolución Mexicana, de 1990; Sobre mis pasos, de 2010; Cárdenas por Cárdenas, de 2016, y Por una democracia progresista. Debatir el presente para un mejor futuro, de 2022.
En Sobre mis pasos, reconstruyó momentos de su trayectoria personal y política. Por su parte, Cárdenas por Cárdenas aborda la vida y el legado de su padre, Lázaro Cárdenas del Río, una figura fundamental para comprender el México posrevolucionario.
Sus posiciones públicas también mantuvieron una relación estrecha con la defensa de la soberanía nacional, los recursos energéticos y la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas. En distintos momentos, insistió en que la transformación política debía acompañarse de avances sociales y económicos.
Un legado que marcó la política mexicana
La trayectoria de Cárdenas no puede resumirse únicamente en sus tres campañas presidenciales. Su mayor influencia histórica se encuentra también en la ruptura de 1987, la movilización ciudadana de 1988, la fundación del PRD y la apertura electoral que permitió elegir directamente al gobierno de la capital.
En 2024, durante un homenaje por sus 90 años, la UNAM destacó su contribución a la construcción democrática del país. En marzo de 2026 participó en actos relacionados con el aniversario de la expropiación petrolera y fue designado presidente de la Comisión Consultiva del Petróleo de Petróleos Mexicanos.
Su fallecimiento cierra una trayectoria que estuvo presente en algunos de los principales cambios políticos de México durante la segunda mitad del siglo XX y las primeras décadas del XXI. Su legado seguirá siendo objeto de análisis y debate, tanto por las transformaciones que ayudó a impulsar como por los desafíos democráticos que permanecen en el país.
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