En una de las revelaciones más explosivas del año, una filtración masiva de más de 5 terabytes de documentos internos expuso que Grupo Televisa, la mayor televisora de México, habría operado durante años una sofisticada red de manipulación mediática y campañas de desprestigio bajo el nombre clave de “Palomar”.
De acuerdo con una investigación publicada por Aristegui Noticias, este equipo especializado, instalado en las oficinas centrales de la empresa en Chapultepec, se dedicaba a fabricar noticias falsas, atacar a adversarios políticos y empresariales, y manipular la conversación pública a través del uso masivo de bots y perfiles falsos en redes sociales.
Una operación sistemática y organizada
El reporte titulado “TelevisaLeaks: La fábrica de mentiras, manipulación y guerra sucia” revela que el equipo Palomar estaba liderado por Javier Tejado Dondé, actual vicepresidente de la oficina de información de Televisa, operando bajo la supervisión directa de los altos ejecutivos Alfonso de Angoitia y Bernardo Gómez.
Según los documentos filtrados, el objetivo de Palomar era consolidar el poder mediático de Televisa mediante:
- Manipulación de la conversación pública.
- Desprestigio sistemático contra empresarios, políticos, ministros y periodistas.
- Promoción encubierta de aliados políticos.
Las estrategias se delineaban en reuniones conocidas como “War Rooms”, donde se decidía a quién atacar, qué historias fabricar, qué imágenes y frases utilizar y cómo amplificar los contenidos emocionalmente en la red.
Para su ejecución, Televisa habría contratado los servicios de Matrix to Index, una empresa especializada en «manejo de crisis y operaciones en la sombra», que administraba:
- 500 cuentas humanizadas en X (antes Twitter) con un alcance estimado de 4.8 millones de seguidores.
- 2.8 millones de fans en comunidades de Facebook.
- Diversos blogs falsos que simulaban ser portales de noticias, sumando alrededor de un millón de visitas mensuales.
Principales blancos de las campañas
Entre los personajes objetivo de esta maquinaria de manipulación destacan:
- Carlos Slim, empresario, atacado particularmente tras el colapso de la Línea 12 del Metro en 2021, donde se difundieron contenidos responsabilizándolo exclusivamente, omitiendo la participación de otras constructoras vinculadas a Televisa.
- Carmen Aristegui, periodista, mencionada en más de 300 conversaciones internas, víctima de campañas que incluyeron falsificación de chats y montaje de acusaciones infundadas.
- Layda Sansores, gobernadora de Campeche, y Olga Sánchez Cordero, exsecretaria de Gobernación.
- Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como Luis María Aguilar, Alberto Pérez Dayán y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, quienes compitieron con Arturo Zaldívar por la presidencia del tribunal.
Uno de los episodios más graves documentados fue la fabricación de denuncias falsas de abuso sexual infantil contra el hijo del magistrado Jorge Arturo Camero Campo.
Los testimonios, producidos internamente, fueron actuados por empleados del equipo, cuyas identidades quedaron expuestas en los archivos originales filtrados.
Sin respuesta oficial
Hasta el momento, los directivos de Televisa no han emitido ninguna postura pública respecto al escándalo, que ya ha sido bautizado en redes sociales como “TelevisaLeaks”.
La magnitud de la filtración no sólo revela una estrategia empresarial agresiva para moldear la opinión pública, sino también el uso sistemático de recursos tecnológicos y humanos para influir en procesos judiciales, políticos y mediáticos, generando preocupaciones sobre el alcance del poder de los grandes conglomerados de comunicación en México.
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