La bióloga estadounidense Camille Parmesan ha sido galardonada con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Cambio Climático y Ciencias del Medio Ambiente por su revolucionaria investigación que demuestra cómo el cambio climático está modificando la distribución geográfica de miles de especies en todo el planeta.
El jurado destacó que sus estudios representan un “hallazgo fundamental que sienta las bases de la ecología del cambio climático”, al mostrar que tanto plantas como animales están desplazándose hacia los polos o zonas más elevadas en respuesta al aumento de las temperaturas globales.
Parmesan, originaria de Houston (EE. UU.) y actualmente investigadora del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) en Francia, observó por primera vez este fenómeno en mariposas a mediados de los años noventa. Desde entonces, ha recopilado datos durante tres décadas que confirman que este patrón se replica en miles de especies terrestres y marinas en todo el mundo.
Además, fue pionera en aplicar el análisis de big data para escalar sus observaciones iniciales a nivel global, según destacó el ecólogo Pedro Jordano, miembro del jurado y profesor del CSIC en España.
Influencia global en políticas de conservación
El trabajo de Camille Parmesan ha sido determinante en el diseño de políticas públicas de conservación en numerosos países. Sus investigaciones han impulsado la creación de estrategias como corredores ecológicos, áreas protegidas móviles, y migraciones asistidas, considerando los desplazamientos provocados por el calentamiento global.
Parmesan insiste en que la conservación no debe centrarse exclusivamente en una sola especie:
“Habrá especies como el oso polar que se extingan irremediablemente. Es mejor permitir que se hibriden con otras especies cercanas, como el oso grizzly, para preservar sus genes en el ecosistema. Así, si el clima se estabiliza algún día, estos genes podrían dar lugar a nuevas especies adaptadas al frío”.
Advierte, sin embargo, que la negativa a permitir estas mezclas podría conducir a una pérdida masiva de diversidad genética, crucial para la resiliencia de los ecosistemas.
Repercusiones en la salud pública y la economía
Además de su impacto ecológico, la labor de Parmesan también ha evidenciado consecuencias directas para la salud pública global, como la expansión de enfermedades tropicales como la malaria y el dengue hacia regiones templadas, debido al aumento de la temperatura y la migración de mosquitos vectores, señaló Carlos Duarte, miembro del jurado e investigador en Arabia Saudí.
En lo inmediato, el cambio climático ya afecta la producción agrícola y pesquera:
“Las áreas aptas para cultivar o pescar están cambiando. Los pescadores reportan que las especies que capturan ya no son las mismas que hace unos años”, explicó la científica.
Un reconocimiento a la ciencia que transforma
El galardón reconoce no solo el rigor científico de Parmesan, sino también su capacidad para influir en la toma de decisiones globales y visibilizar el vínculo entre la biodiversidad, el clima y el bienestar humano.
Con este premio, Camille Parmesan se consolida como una de las voces más influyentes de la ciencia ambiental contemporánea, impulsando un enfoque transformador en la gestión del cambio climático y la protección de la vida en el planeta.
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