El Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas actualiza los consejos ciudadanos encargados de vigilar las reservas estatales, ante la creciente presión que ejerce la expansión urbana, principalmente en el norte del estado.
El acelerado crecimiento urbano que experimenta el norte de Quintana Roo ha incrementado la presión sobre las áreas naturales protegidas, por lo que autoridades ambientales iniciaron la actualización de los consejos ciudadanos que participan en la conservación y manejo de estos espacios.
El director general del Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas de Quintana Roo (IBANQROO), Javier Caballar Osorio, informó que el proceso busca fortalecer la participación de ejidatarios, empresarios, investigadores, organizaciones civiles y especialistas en la toma de decisiones relacionadas con la protección del patrimonio natural del estado.
Explicó que cada área natural protegida cuenta con un subconsejo integrado por representantes de distintos sectores, quienes colaboran en el seguimiento de proyectos de conservación, vigilancia y manejo del territorio.
La expansión urbana representa uno de los principales desafíos
Caballar Osorio señaló que uno de los mayores retos se concentra en el norte de Quintana Roo, donde el crecimiento de las ciudades y el desarrollo inmobiliario obligan a mantener un mayor control sobre el uso del suelo y su compatibilidad con las zonas de conservación.
Precisó que el objetivo es que las decisiones relacionadas con estos espacios no dependan únicamente de las autoridades ambientales, sino que incorporen la participación activa de quienes viven, trabajan o desarrollan actividades económicas alrededor de las reservas.
«Buscamos fortalecer la participación de todos los sectores para que exista un seguimiento permanente a las acciones de conservación», explicó.
Reservas estratégicas entran al proceso de actualización
La renovación de los consejos se realiza en todas las áreas naturales protegidas estatales, incluida la Reserva Estatal del Manatí Bahía de Chetumal, considerada la de mayor extensión en Quintana Roo.
Asimismo, el funcionario informó que se reforzarán acciones en sitios prioritarios como la laguna Chacmuchuch y El Castillito, donde actualmente se desarrollan proyectos enfocados en la protección de los ecosistemas y el fortalecimiento de la participación social.
Estas zonas forman parte de una red ambiental estratégica por su biodiversidad y por los servicios ambientales que brindan al estado, entre ellos la conservación de flora y fauna, la protección de humedales y la regulación de los ecosistemas costeros.
La participación ciudadana, clave para conservar el territorio
Las autoridades ambientales señalaron que el fortalecimiento de estos mecanismos busca generar una mayor corresponsabilidad entre gobierno, comunidades, iniciativa privada y sociedad civil para enfrentar los desafíos derivados del crecimiento urbano.
En un estado donde el desarrollo turístico y poblacional continúa avanzando, la conservación de las áreas naturales protegidas representa uno de los principales retos para mantener el equilibrio entre crecimiento económico y protección ambiental.
Con la actualización de estos consejos, Quintana Roo busca consolidar un modelo de gestión ambiental donde la participación ciudadana contribuya a preservar los ecosistemas que distinguen al estado y sostienen gran parte de su riqueza natural.
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