El costo de los intereses que los gobiernos destinan al servicio de su deuda pública alcanzó en 2024 su nivel más alto desde el año 2010, impulsado por el endurecimiento de la política monetaria global en respuesta a la inflación post pandemia, reveló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su más reciente informe Global Debt Report 2025.
Según el análisis, el pago de intereses representó el 3.3% del Producto Interno Bruto (PIB) de los países miembros de la OCDE durante el año pasado, una cifra que supera ampliamente el promedio de 2.7% registrado entre 2015 y 2019.
“Esto significa que los países de la OCDE destinaron una mayor proporción de sus ingresos públicos al pago de intereses que al rubro de defensa o vivienda y servicios comunitarios”, señala el documento.
El informe advierte que este creciente costo por intereses limita el margen fiscal de los gobiernos, al desviar recursos que en otras circunstancias podrían destinarse a áreas clave como salud, educación o desarrollo económico, especialmente en economías emergentes.
México y Japón, entre los países con mayores aumentos
Aunque el informe no desglosa en profundidad los datos por país para economías emergentes, los estrategas de la OCDE sí destacaron que México y Japón registraron un aumento en el costo de su deuda durante 2024. En contraste, en Estados Unidos este indicador se mantuvo relativamente estable.
De acuerdo con cifras previas del Panorama de las administraciones públicas para América Latina y el Caribe 2024, México destinó alrededor del 5% de su PIB al pago de intereses netos, superando así el promedio de los países miembros de la OCDE.
El Global Debt Report 2025 también advierte que la deuda mundial superó los 100 billones de dólares en 2024, una cifra impulsada no solo por los costos de intereses, sino también por el aumento del endeudamiento soberano y corporativo.
Durante el año pasado, el monto total de la deuda pública y privada creció en 25 billones de dólares, una cifra que representa casi el triple del incremento registrado en 2007, previo a la crisis financiera global.
El reporte alerta que este crecimiento continuará durante 2025 y anticipa que casi la mitad de la deuda pública de los países de la OCDE y los mercados emergentes, así como un tercio de la deuda corporativa, vencerá en el año 2027, lo que podría generar una presión adicional sobre las finanzas públicas.
México, con su mayor nivel de deuda en años
En diciembre pasado, la OCDE ya había pronosticado que la deuda del gobierno mexicano alcanzaría el 52.1% del PIB en 2024, el nivel más alto en varios años. Esta cifra refleja tanto el impacto de los mayores intereses como las necesidades de financiamiento del país en un contexto de menor crecimiento económico y mayor gasto público.
Finalmente, el informe subraya que las economías emergentes enfrentan desafíos particulares al tener menor capacidad de ahorro y menos ingresos fiscales, lo que las obliga a depender más del endeudamiento para impulsar el crecimiento.
“Las economías emergentes necesitan financiarse para invertir y promover el crecimiento económico y su estabilidad, pero el costo efectivo de la deuda puede convertirse en una trampa que obstaculice su desarrollo”, concluye la OCDE.
El organismo hace un llamado a adoptar políticas fiscales responsables y estrategias de financiamiento más sostenibles, ante un panorama global que anticipa mayores tasas de interés y vencimientos de deuda en el corto plazo.
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