Lula y Flávio Bolsonaro votan en Brasil durante una jornada marcada por la polarización

Brasil celebra este domingo la primera vuelta de sus elecciones generales con Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como principales contendientes, mientras observadores internacionales reportan una jornada en calma y sin incidentes.

Brasil acudió este domingo a las urnas para elegir a su próximo presidente en una jornada marcada por la fuerte polarización entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

La elección presidencial reúne a 13 fórmulas validadas por el Tribunal Superior Electoral. Además de la Presidencia y Vicepresidencia, los brasileños votan por gobernadores, senadores, diputados federales y legisladores estatales o distritales.

Los sondeos previos colocaron a Lula y Flávio Bolsonaro como los principales favoritos, aunque sin una ventaja suficiente para anticipar que alguno pueda superar por sí solo el 50% de los votos válidos y evitar una segunda vuelta.

De acuerdo con el escenario electoral planteado antes de la votación, si ninguno alcanza la mayoría requerida, los dos candidatos con mayor respaldo pasarían a una nueva ronda prevista para el 25 de octubre.

Lula defiende continuidad de su gobierno

Lula da Silva emitió su voto en São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, acompañado por integrantes de su fórmula política y aliados de su campaña.

El presidente, que busca un cuarto mandato, expresó confianza en el resultado y presentó la elección como una decisión sobre el futuro del país. Durante sus declaraciones posteriores al sufragio, llamó a los brasileños a elegir entre el fortalecimiento de la democracia y lo que definió como barbarie.

El mandatario también defendió los resultados de su administración y sostuvo que su gobierno consiguió recuperar a Brasil mediante medidas relacionadas con el control de la inflación y la educación.

Su candidatura representa la continuidad del proyecto del Partido de los Trabajadores, mientras que su principal adversario plantea un cambio en el rumbo político del país.

Flávio Bolsonaro, senador y candidato del Partido Liberal, también acudió a votar en Río de Janeiro acompañado por su esposa. El opositor afirmó que Brasil necesita un cambio y planteó su candidatura como una alternativa frente al actual gobierno.

Tras depositar su voto, señaló que su objetivo es llegar a la Presidencia para garantizar la libertad de los brasileños.

Observadores reportan una jornada sin incidentes

Durante las primeras horas de la elección, observadores internacionales informaron que los comicios transcurrían con normalidad y sin incidentes.

En Brasil participan misiones de observación de la Organización de los Estados Americanos y del Centro Carter de Estados Unidos, entre otras organizaciones que dan seguimiento al proceso electoral.

Al mismo tiempo, las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad para evitar interferencias durante la votación. El director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, destacó las acciones destinadas a impedir que el crimen organizado y las milicias se infiltren en el proceso electoral.

El Ministerio de Defensa movilizó a 26 mil 500 militares para apoyar las operaciones de seguridad, logística y garantía de la votación en 482 municipios de 12 estados.

El despliegue abarcó 8 mil 827 lugares de votación, con participación de la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea en coordinación con la Justicia Electoral y los organismos de seguridad pública.

La jornada electoral también se desarrolló en el extranjero. Brasil distribuyó mil 400 urnas electrónicas en 134 países y habilitó centros de votación en 186 ciudades para los ciudadanos brasileños residentes fuera del país.

La elección mantiene abierta la posibilidad de una segunda vuelta

Los resultados de la primera vuelta definirán si Brasil conoce a su próximo presidente en esta jornada o si la disputa deberá resolverse posteriormente entre los dos candidatos con mayor votación.

Una encuesta de Quaest citada en el reporte colocó a Lula con 46% de los votos válidos y a Flávio Bolsonaro con 45%, en un escenario de virtual empate técnico previo a los comicios.

Además de la contienda presidencial, los brasileños eligen a los integrantes de distintos niveles del Poder Legislativo y a los gobernadores de los 27 estados, incluido el Distrito Federal.

La renovación legislativa contempla las 513 bancas de la Cámara de Diputados y 54 de los 81 escaños del Senado Federal. También se disputan cargos en las legislaturas estatales y distritales.

Mientras avanza el escrutinio, la elección vuelve a colocar frente a frente a dos sectores políticos que mantienen profundamente dividido al electorado brasileño. Lula busca prolongar su proyecto de gobierno, mientras Flávio Bolsonaro intenta capitalizar la demanda de cambio planteada durante su campaña.

Por ahora, los observadores reportan normalidad en el desarrollo de los comicios y las autoridades electorales mantienen el proceso bajo vigilancia, a la espera de conocer si los votos serán suficientes para definir la Presidencia en esta primera vuelta o llevarán a Brasil nuevamente a las urnas el 25 de octubre.

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