Morena cede espacios al Verde en cuatro estados para preservar alianza rumbo a 2027

La definición de coordinaciones estatales rumbo a las elecciones de 2027 exhibió diferencias entre Morena sus aliados y una mayor capacidad de negociación del Partido Verde.

La alianza oficialista integrada por Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México comenzó a mostrar sus primeras fracturas rumbo a las elecciones de 2027, después de que la definición de coordinaciones estatales favoreciera en distintos puntos a perfiles vinculados con el PVEM.

En los comicios del próximo año estarán en disputa 17 gubernaturas. Para Morena, el proceso interno no solo implica definir a quienes encabezarán la competencia electoral, sino también conservar el respaldo de sus aliados en entidades donde la negociación todavía permanece abierta.

El Partido Verde aparece como uno de los principales beneficiados de esas diferencias. Aunque su peso electoral nacional fue considerablemente menor al de Morena en 2024, consiguió colocar perfiles cercanos a su estructura política en posiciones estratégicas dentro del proceso de selección oficialista.

La disputa también ha generado tensiones con el PT. Mientras este partido cuestionó el trato recibido durante la definición de coordinadores, el Verde avanzó en acuerdos que le permitieron mantener espacios importantes de cara a la sucesión de gobiernos estatales.

Quintana Roo coloca a Eugenio Segura en el centro de la alianza

Uno de los casos más relevantes se encuentra en Quintana Roo, donde Eugenio “Gino” Segura Vázquez fue designado como coordinador estatal de Morena en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.

Segura mantiene una trayectoria cercana a la gobernadora Mara Lezama, con quien colaboró en distintas posiciones durante su administración. Al mismo tiempo, el texto de referencia destaca su cercanía con Jorge Emilio González Martínez, conocido como el “Niño Verde” y figura central del PVEM.

Su designación representa uno de los ejemplos utilizados para explicar el crecimiento de la influencia del Partido Verde dentro de la alianza oficialista.

El caso resulta relevante porque Quintana Roo es uno de los estados donde Morena gobierna actualmente y donde la definición de la candidatura para 2027 tendrá un peso importante para las fuerzas que integran la coalición.

La designación de Segura, de acuerdo con el análisis citado, muestra cómo los acuerdos entre los partidos pueden modificar el equilibrio interno de la alianza, incluso cuando Morena mantiene el control formal de sus procesos.

Nayarit y Baja California Sur suman perfiles ligados al Verde

En Nayarit, Jasmine Bugarín Rodríguez fue designada como coordinadora de Morena rumbo a la elección de 2027. Sin embargo, su trayectoria política está vinculada directamente con el Partido Verde, pues es senadora con licencia de ese instituto político.

Su eventual participación electoral enfrenta además un asunto relacionado con su doble nacionalidad. El texto señala que Bugarín cuenta con nacionalidad mexicana y estadounidense y que realizará los trámites correspondientes para conservar únicamente la mexicana.

El caso se relaciona con una reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que establece restricciones para quienes aspiren a determinados cargos de elección popular mientras mantengan otra nacionalidad. El propio texto señala que esta disposición debería aplicarse hasta el proceso electoral de 2030.

En Baja California Sur, el perfil identificado con el Verde es Manuel Alejandro Cota Cárdenas, diputado federal de ese partido y designado como coordinador de Morena en la entidad.

Cota Cárdenas se impuso en el proceso interno sobre Milena Quiroga, alcaldesa con licencia de La Paz. Su designación provocó inconformidad entre simpatizantes de la funcionaria, quienes abandonaron el acto en el que se anunció al ganador.

El ahora coordinador estatal es hijo de Leonel Cota Montaño, quien gobernó Baja California Sur entre 1999 y 2005 bajo las siglas del Partido de la Revolución Democrática.

San Luis Potosí queda fuera de la disputa directa

San Luis Potosí representa otro de los estados donde los acuerdos entre Morena y el Verde adquirieron relevancia.

La coordinación estatal quedó en manos de Elí Cervantes, delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, quien, según el texto de referencia, ni siquiera había participado en la encuesta interna.

La designación fue interpretada como parte de un acuerdo para evitar una confrontación directa con Ruth González, senadora y esposa del gobernador Ricardo Gallardo.

González pertenece al Partido Verde y busca competir por la gubernatura. Sin embargo, la posibilidad de que Morena la postulara enfrenta el límite establecido por las reglas internas del partido contra el nepotismo.

Ante ese escenario, la senadora buscaría la gubernatura sin una alianza con Morena. El texto señala que encabeza las preferencias electorales en la entidad y que también podría contar con el respaldo del Partido del Trabajo, aunque este último punto todavía no estaba definido.

Chihuahua y Nuevo León mantienen abierta la negociación

La influencia del Verde también se reflejó en Chihuahua, donde el partido había advertido sobre un posible rompimiento con Morena si el coordinador estatal no era Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia de Ciudad Juárez.

Finalmente, Pérez Cuéllar fue designado coordinador de la Cuarta Transformación en la entidad, por encima de la senadora con licencia Andrea Chávez.

La situación es diferente en Nuevo León, donde la alianza permanece bajo tensión. Clara Luz Flores fue elegida como coordinadora estatal con respaldo del PT y después de obtener el mayor puntaje de popularidad, aunque también registró niveles elevados de negativos.

El dirigente estatal del Partido Verde, Édgar Salvatierra, dejó abierta la posibilidad de que su partido compita sin alianza en la entidad. Además, señaló a Waldo Fernández, senador del PVEM, como un posible perfil para disputar la gubernatura.

La posición del Verde en Nuevo León representa uno de los principales puntos de incertidumbre para la coalición oficialista, debido a que el partido no ha definido si mantendrá un acuerdo electoral con Morena.

La alianza también está ligada al equilibrio en San Lázaro

Las negociaciones estatales tienen una dimensión que va más allá de las 17 gubernaturas que estarán en juego.

El análisis plantea que Morena necesita preservar la relación con sus aliados para mantener el control legislativo y, particularmente, contar con los votos suficientes para sostener la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, necesaria para aprobar reformas constitucionales.

El texto también señala que dentro de Morena existe preocupación por la pérdida de respaldo entre sectores de las clases medias que apoyaron a Claudia Sheinbaum en 2024. De acuerdo con esa lectura, el comportamiento electoral en capitales y grandes ciudades podría repercutir directamente en la conformación de la Cámara de Diputados.

En ese contexto, conservar la alianza con el Verde adquiere una importancia estratégica para Morena. El PVEM puede aportar estructura territorial y legisladores, por lo que la negociación de candidaturas estatales se convierte también en una forma de preservar el equilibrio político nacional.

Así, las cuatro coordinaciones vinculadas al Partido Verde —Quintana Roo, Nayarit, Baja California Sur y el acuerdo alrededor de San Luis Potosí— muestran hasta dónde puede llegar la negociación interna del oficialismo para evitar una ruptura antes de las elecciones de 2027.

Mientras el PT ha expresado inconformidad por el reparto de posiciones, el Verde ha aprovechado los desacuerdos para ampliar su margen de negociación. El resultado es una alianza en la que Morena conserva el liderazgo, pero debe ceder espacios para mantener unidos a sus socios electorales.

Con información de INFOBAE.

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