El fondo de emergencias de Naciones Unidas financiará ayuda vital en doce países y reservará recursos para personas con discapacidad.
Las Naciones Unidas destinarán 160 millones de dólares de su fondo de emergencias para atender doce de las crisis humanitarias consideradas entre las más desatendidas del mundo.
La decisión fue informada por Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, quien explicó que los recursos provienen del Fondo Central para la Respuesta a Emergencias (CERF).
La asignación contempla intervenciones en Afganistán, Burkina Faso, Camerún, Chad, Cuba, Mali, Níger, los territorios palestinos ocupados, Somalia, Sudán, Sudán del Sur y Yemen.
De los recursos aprobados, 150 millones de dólares serán utilizados para financiar acciones consideradas vitales en esos doce escenarios de crisis. Los 10 millones restantes tendrán un destino específico: apoyar a personas con discapacidad afectadas por las emergencias.
La ONU señaló que el financiamiento busca permitir la entrega de asistencia a personas que podrían quedar fuera de los mecanismos de ayuda debido a la falta de recursos y a las dificultades para acceder a determinadas zonas.
ONU advierte obstáculos para entregar ayuda
Tom Fletcher, subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, advirtió que los recursos económicos por sí solos no serán suficientes para responder a las necesidades existentes.
El funcionario pidió una mayor voluntad política para facilitar el acceso de los organismos humanitarios y eliminar los obstáculos que dificultan la entrega de asistencia.
La preocupación se concentra especialmente en Afganistán, Sudán, Sudán del Sur, Yemen y Palestina, donde Naciones Unidas considera necesaria una acción diplomática urgente para garantizar que la ayuda pueda llegar a las personas que la necesitan.
El llamado ocurre en un contexto en el que las operaciones humanitarias enfrentan dificultades adicionales para mantener su capacidad de respuesta.
De acuerdo con la información proporcionada por Naciones Unidas, el bloqueo del acceso humanitario se ha convertido en uno de los principales impedimentos para las labores de socorro.
Esta situación ha obstaculizado la asistencia destinada a alrededor de 11 millones de personas consideradas prioritarias dentro de las operaciones humanitarias.
Por ello, la nueva asignación financiera no solo busca aumentar la capacidad de respuesta inmediata, sino también permitir que los equipos de ayuda puedan mantener sus intervenciones en lugares donde las necesidades continúan.
Afganistán y Sudán entre las crisis prioritarias
Los recursos serán distribuidos entre doce contextos humanitarios con necesidades distintas. La lista incluye países de África, Asia y América, además de los territorios palestinos ocupados.
Afganistán, Burkina Faso, Camerún, Chad, Cuba, Mali, Níger, Somalia, Sudán, Sudán del Sur y Yemen recibirán recursos dentro de la asignación destinada a intervenciones vitales. También están contemplados los territorios palestinos ocupados.
Entre estas situaciones, Fletcher identificó a Afganistán, Sudán, Sudán del Sur, Yemen y Palestina como escenarios en los que resulta especialmente necesaria una acción diplomática para garantizar el acceso de la asistencia.
La ONU busca que el financiamiento permita responder a necesidades que podrían quedar desatendidas ante la magnitud de las crisis y las restricciones que enfrentan las organizaciones encargadas de distribuir ayuda.
El componente destinado a personas con discapacidad representa además una parte específica de la nueva asignación. Los 10 millones de dólares reservados para este grupo serán utilizados en las mismas crisis contempladas por el fondo de emergencia.
La decisión ocurre mientras Naciones Unidas enfrenta también una situación financiera que limita sus operaciones. A esa presión se suman las restricciones para acceder a comunidades que requieren asistencia.
Fondos buscan evitar que millones queden sin asistencia
La liberación de los recursos representa una respuesta financiera inmediata ante doce crisis humanitarias. Sin embargo, Naciones Unidas advierte que el dinero no resolverá por sí mismo los obstáculos que enfrentan las operaciones de socorro.
El acceso humanitario constituye uno de los principales desafíos para que la ayuda llegue a las poblaciones prioritarias. Por ello, el llamado de los responsables de la ONU incluye tanto recursos económicos como condiciones que permitan desarrollar las labores de asistencia.
La nueva asignación busca atender necesidades urgentes en países donde las condiciones humanitarias requieren intervenciones sostenidas.
Con 150 millones de dólares destinados a acciones vitales y otros 10 millones dirigidos exclusivamente a personas con discapacidad, el CERF canalizará recursos hacia comunidades afectadas por algunas de las crisis más desatendidas identificadas por Naciones Unidas.
La organización mantiene, además, el llamado para que los actores involucrados faciliten el acceso de la ayuda y permitan que los equipos humanitarios cumplan con sus labores.
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