Aunque el entorno económico del sector industrial mexicano enfrenta incertidumbre en el corto plazo —por amenazas arancelarias y una pausa en la Inversión Extranjera Directa (IED)—, especialistas del sector coinciden en que México se perfila como un aliado estratégico en el mediano plazo para la reindustrialización de Estados Unidos.
Así lo aseguró Emilio Cadena Rubio, CEO de Prodensa y con más de 29 años de experiencia en promoción de inversión extranjera, durante su participación en la Asamblea General de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (Caintra).
“El panorama lo veo muy incierto a corto plazo, pero sigo siendo optimista en el mediano plazo. Este 2025 se siente como el primer año del Covid-19: mucha incertidumbre al principio, pero luego llegó el tiempo de restablecer las cadenas de valor. México será el gran aliado en la reindustrialización de EE.UU.”, afirmó Cadena.
Nearshoring, una apuesta firme
De acuerdo con el directivo, las empresas más sofisticadas comprenden que México sigue siendo una plataforma altamente atractiva para exportar al mercado estadounidense. “Esto va más allá del ciclo político de Donald Trump. Estados Unidos importa cerca de 5 billones de dólares anuales, y por más que quiera relocalizar su producción, México tendrá una tajada importante del pastel”.
Además, recordó que México continúa siendo el mejor cliente comercial de Estados Unidos, lo que refuerza la estrategia de nearshoring y el reacomodo de las cadenas de valor en América del Norte.
A pesar del panorama optimista a mediano plazo, el 30% de los proyectos de inversión en cartera de Prodensa están en pausa, debido a la incertidumbre en torno al futuro del T-MEC y las políticas comerciales de EE.UU., especialmente tras la reelección de Trump.
“Los inversionistas están esperando claridad. En especial, las empresas chinas que planeaban instalarse en México como parte del ecosistema de proveeduría del sector de vehículos eléctricos”, explicó Cadena.
Desde su oficina en China, Prodensa ha observado una creciente preocupación entre empresarios asiáticos por el ruido político y comercial generado por la nueva administración de Washington, que ahora ha puesto en duda incluso el impulso a la electromovilidad.
“Las razones para avanzar hacia la movilidad eléctrica siguen siendo válidas, pero los inversionistas quieren saber si la política actual de Estados Unidos contra esa tendencia es permanente o solo un bache”, advirtió el CEO.
“No hay manera de competir con China sin aranceles”
En el mismo foro, Jorge Guajardo, exembajador de México en China y actual asesor en riesgos globales de DGA Group, fue contundente: “No hay manera de competir con China si no se imponen aranceles agresivos”.
Guajardo recordó que, tras la apertura comercial a China, Estados Unidos perdió más de dos millones de empleos y vio desindustrializadas regiones enteras, como Carolina del Norte y su histórica industria mueblera.
“En 2016, Donald Trump impuso aranceles a China. Ahora, para frenar el ingreso de productos chinos por la vía de México y Canadá, se plantean aranceles a ambos países. México debe ser decisivo en su postura”, afirmó.
Asimismo, advirtió que China ya no es solo un país exportador barato, sino una potencia tecnológica global. Empresas como Xiaomi, TikTok y BYD están retando la hegemonía de gigantes estadounidenses como Apple, Meta, Amazon o Tesla.
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