La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como “muy relevante” la detención de José Gregorio “N”, alias El Lastra, presunto operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por su papel clave en el manejo del rancho Izaguirre, un centro de reclutamiento y adiestramiento criminal en Teuchitlán, Jalisco.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal enfatizó que la captura de este individuo aporta información crucial para esclarecer lo que ocurría dentro del predio, el cual fue recientemente asegurado por la Fiscalía General de la República (FGR) tras denuncias de desapariciones y testimonios sobre posibles crímenes de lesa humanidad.
“Esta detención es muy relevante porque permite conocer lo que ocurría en ese lugar. El Lastra era quien invitaba a jóvenes a formar parte de un grupo delictivo, y ahí mismo los adiestraban. Vamos a seguir con las investigaciones”, aseguró Sheinbaum.
¿Quién es ‘El Lastra’ y qué hacía en el CJNG?
José Gregorio “N”, de 51 años, fue detenido el pasado 20 de marzo en la alcaldía Cuajimalpa, Ciudad de México, por elementos de la Guardia Nacional, junto a una mujer también vinculada al CJNG. Desde su arresto, ha sido vinculado formalmente a proceso por portación de arma de fuego y delitos contra la salud, por lo que actualmente permanece bajo prisión preventiva en el penal federal de El Altiplano, Estado de México.
Según el gabinete de seguridad, El Lastra operó entre mayo de 2024 y marzo de 2025 como jefe de una célula criminal dedicada a reclutar y adoctrinar jóvenes para el cártel. Lo hacía a través de ofertas laborales engañosas en redes sociales como TikTok, donde prometía empleos como “guardias de seguridad” con sueldos de hasta 12 mil pesos semanales.
Rancho Izaguirre: de “ofertas laborales” al adoctrinamiento forzado
Las víctimas eran citadas en centrales de autobuses en Jalisco y trasladadas al rancho Izaguirre, donde permanecían incomunicadas durante al menos un mes. Allí recibían entrenamiento en armas de fuego, acondicionamiento físico y técnicas de combate, todo bajo la supervisión de El Lastra y su grupo.
Quienes intentaban resistirse al adiestramiento eran sometidos a tortura o asesinados, de acuerdo con testimonios recogidos por autoridades y colectivos de búsqueda como Guerreros Buscadores de Jalisco.
Una vez cumplido el adiestramiento, los nuevos miembros del cártel eran distribuidos según sus aptitudes en diferentes regiones donde el CJNG mantiene operaciones.
José Gregorio “N” respondía directamente a Gonzalo Mendoza Gaytán, alias El Sapo o El 90, identificado como jefe regional del CJNG en Jalisco, Nayarit y Zacatecas. Ambos se reunieron el pasado 10 de marzo en Puerto Vallarta, donde, según informó el secretario de Seguridad Omar García Harfuch, El Sapo ordenó suspender las actividades de reclutamiento ante el creciente escrutinio de las autoridades.
Reacciones y contexto
La detención de El Lastra ocurre en medio de una ola de críticas al gobierno federal por el manejo del caso Teuchitlán, luego de que se descubriera que el rancho pudo haber sido más que un centro de entrenamiento, quizá también un lugar de exterminio, como han señalado organizaciones civiles.
Sin embargo, Sheinbaum insiste en que la narrativa ha sido “politizada” por la oposición y que su administración está actuando con firmeza.
“Lo importante es que seguimos avanzando con inteligencia y con el respaldo de las instituciones”, remarcó la presidenta.
La FGR asumió recientemente la investigación del caso, abriendo la posibilidad de nuevas imputaciones contra El Lastra, que podrían incluir delitos de desaparición forzada o trata de personas.
El caso continúa bajo investigación, pero la detención de El Lastra representa hasta ahora el mayor golpe contra la estructura de reclutamiento del Cártel Jalisco Nueva Generación.
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