La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó este domingo que las negociaciones que su gobierno sostiene con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas se rigen bajo cinco principios fundamentales, centrados en el respeto a la soberanía nacional y en una cooperación basada en la igualdad.
Durante su participación en el arranque del Programa de Vivienda para el Bienestar en Playas de Rosarito, la mandataria detalló los ejes rectores que guiarán el diálogo con el gobierno del presidente Donald Trump, quien recientemente ha intensificado su discurso proteccionista y amenazado con nuevas barreras comerciales.
“Nosotros no queremos que haya aranceles. No queremos que se cobre por las exportaciones de México a los Estados Unidos porque nuestras economías están muy integradas”, enfatizó Sheinbaum ante decenas de asistentes.
Los cinco principios de México para negociar con Estados Unidos
En su intervención, la jefa del Ejecutivo federal explicó los lineamientos que defenderá su administración en las negociaciones bilaterales:
- Responsabilidad compartida: “Ellos tienen responsabilidad, nosotros también. No es que es uno y el otro no; es compartida”.
- Confianza mutua: “Hay que partir de la confianza”, subrayó.
- Respeto a la soberanía: “México es un país libre, independiente y soberano”, afirmó con énfasis.
- Cooperación sin subordinación: “Cooperamos, nos coordinamos, pero nunca nos subordinamos”.
- Respeto a México y a su gente: “A México se le respeta. Y a las mexicanas y a los mexicanos también”, concluyó.
Estas palabras arrancaron aplausos del público presente, en una entidad donde la interdependencia económica con Estados Unidos es particularmente notable, debido a la presencia de numerosas plantas manufactureras que abastecen a la industria estadounidense.
Avances y tensiones en seguridad y migración
Sheinbaum también reveló detalles de su reciente encuentro con Kristi Noem, secretaria de Seguridad de EE. UU., celebrado en Palacio Nacional, en el que discutieron temas relacionados con la seguridad bilateral, el combate al narcotráfico y la migración.
“Platicamos sobre los temas de seguridad de México y de Estados Unidos”, dijo la presidenta.
Posteriormente, a través de la red social X, la funcionaria estadounidense reconoció avances del gobierno mexicano en la contención migratoria, destacando el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en la frontera y la aceptación de vuelos de deportación. Sin embargo, Noem enfatizó que aún “queda mucho por hacer” para detener el flujo de drogas e inmigrantes hacia EE. UU.
Un momento clave para la relación bilateral
Las tensiones comerciales surgen en un contexto de creciente presión por parte del gobierno de Trump, quien ha reiterado su intención de implementar medidas arancelarias como parte de su agenda para proteger la economía estadounidense.
México, por su parte, busca evitar un retroceso en la integración económica alcanzada con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), destacando la estrecha colaboración entre ambos países y el impacto negativo que nuevas tarifas aduaneras podrían tener en el empleo y la estabilidad de ambos lados de la frontera.
“Vamos a negociar con la frente en alto”, reiteró Sheinbaum, recalcando que México apostará por el diálogo respetuoso y firme, sin renunciar a su autonomía como nación.
El proceso de negociaciones continúa, con los reflectores puestos sobre los próximos pasos que ambos gobiernos tomarán de cara al futuro inmediato de la relación bilateral.
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