En los primeros cinco meses de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, México y Estados Unidos han intensificado su cooperación bilateral para enfrentar el tráfico ilegal de armas, uno de los principales factores que agravan la violencia en el país. De acuerdo con un informe reciente de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) entregado al Congreso de la Unión, se han confiscado 6 mil 582 armas de fuego, más de 1.3 millones de cartuchos y 673 granadas.
El documento revela que, entre octubre de 2021 y septiembre de 2024, el aseguramiento de armas en México creció 65 por ciento, sumando más de 53 mil unidades incautadas, de las cuales el 70 por ciento provienen de Estados Unidos. Del total, 972 son armas de alto poder, destacando el aumento del decomiso de rifles calibre .50 estilo Barrett, cuyo uso se ha incrementado 30 veces desde 2011.
Un análisis conjunto entre México y Estados Unidos identificó un aumento del 1,600 por ciento en el tráfico de armas fantasma entre 2017 y 2023. Además, se ha registrado un crecimiento del 784 por ciento en el uso de dispositivos para convertir armas semiautomáticas en ametralladoras. Los estados estadounidenses de Texas, Arizona y California son señalados como los principales puntos de origen de estas armas ilegales.
Coordinación binacional e infraestructura forense
Como parte de las acciones para hacer frente a este fenómeno, ambos países pusieron en marcha un grupo intersecretarial de trabajo centrado en el combate al tráfico de armas. También se ha fortalecido el uso del sistema de rastreo eTrace, que actualmente opera en 22 entidades federativas y en la Fiscalía General de la República, con el objetivo de cubrir todo el país para el año 2026.
Entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, México solicitó el rastreo de más de 58 mil armas, obteniendo 18 mil 401 resultados exitosos. Estas investigaciones permitieron remitir 802 casos a la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos para su seguimiento.
Asimismo, más de 2,500 funcionarios mexicanos han sido capacitados en áreas como identificación de armas, uso de eTrace e investigación criminal. También se han acreditado 31 laboratorios balísticos en el país, lo cual refuerza las capacidades técnicas y forenses en la persecución de delitos de alto impacto.
Entendimiento Bicentenario: nueva estrategia regional
Estas medidas se enmarcan dentro del Entendimiento Bicentenario, un acuerdo de seguridad firmado por México y Estados Unidos que sustituye a la Iniciativa Mérida. Este nuevo enfoque promueve una visión integral de seguridad, centrada en la prevención, la justicia social, la protección de poblaciones vulnerables y el respeto mutuo a la soberanía nacional.
Además de combatir el tráfico de armas, el Entendimiento Bicentenario abarca acciones conjuntas contra la trata y tráfico de personas, y busca establecer un marco de cooperación regional más justo y sostenible.
El fortalecimiento de esta cooperación binacional marca un paso clave en la estrategia de seguridad del gobierno mexicano, que apuesta por el control efectivo de armas como una vía fundamental para reducir la violencia en el país.
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