Trump impone pausa de 90 días a sus aranceles recíprocos: exige tratos ‘justos’ con China

El presidente Donald Trump anunció una suspensión temporal de 90 días a los aranceles recíprocos aplicados a países que respondieron con medidas similares a su estrategia comercial. Esta pausa busca dar espacio a negociaciones con China y otras naciones, mientras el mandatario insiste en lograr acuerdos «justos» para Estados Unidos.

La medida se anunció pocos días después de que Washington impusiera aranceles de hasta 125% a productos chinos. En respuesta, Pekín aplicó un arancel del 84% a bienes estadounidenses. Trump aseguró que está abierto a dialogar con su homólogo Xi Jinping para desactivar la tensión comercial.

«Vamos a llegar a un trato. Solo quiero justicia», declaró Trump desde la Casa Blanca, refiriéndose tanto a China como a otros países afectados por su plan arancelario.

Consecuencias económicas y tensiones diplomáticas

El anuncio llega en un momento en que los mercados financieros experimentan una volatilidad creciente. El propio presidente reconoció que su decisión fue influida por la caída en los bonos del Tesoro estadounidense y la preocupación de los inversionistas.

«La gente se estaba empezando a poner nerviosa», dijo Trump al justificar la pausa de 90 días. Agregó que ha recibido llamadas de más de 75 países interesados en negociar para evitar los aranceles.

Originalmente, los aranceles recíprocos iban a afectar a principales socios comerciales como la Unión Europea (20%), Vietnam (46%) y Japón (24%). Con la nueva medida, los países que no tomaron represalias comerciales recibirán una reducción del 10% en los gravámenes.

Trump afirmó que también buscará acercamientos con gobiernos de Asia, incluyendo Corea del Sur y Japón, para definir nuevos acuerdos comerciales bilaterales que beneficien a ambas partes.

Según funcionarios de su administración, el objetivo de esta pausa es presionar para obtener concesiones que reequilibren el comercio internacional, sin ceder en los principios del «America First».

El presidente ha reiterado que su política comercial está diseñada para combatir el déficit comercial de Estados Unidos y proteger la industria nacional. Aunque algunos sectores empresariales celebraron la pausa, otros se mantienen escépticos ante los cambios constantes en las reglas del juego.

Trump, quien busca reelegirse, ha convertido la guerra comercial en una de sus principales banderas de campaña. Esta nueva pausa podría ser un intento de reducir el impacto económico antes de las próximas elecciones, mientras mantiene la presión sobre sus adversarios.

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