El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue dado de alta este domingo tras permanecer más de dos semanas hospitalizado en una clínica privada de Brasilia, luego de someterse a una compleja cirugía abdominal para tratar una obstrucción intestinal, derivada de las secuelas del atentado con arma blanca que sufrió en 2018 durante un acto de campaña.
Con 70 años y en medio de un proceso judicial por su presunta implicación en un intento de golpe de Estado, Bolsonaro salió caminando del hospital DF Star, sonriente y saludando a un grupo de seguidores que lo esperaban entre gritos de “Mito”. Más temprano, había publicado en su cuenta de X: “Gracias, Dios mío, por ese milagro”, acompañado de un video donde se le observa abandonando el centro médico.
17 días en terapia intensiva
El exmandatario fue ingresado el pasado 11 de abril tras reportar intensos dolores abdominales. Tras la cirugía realizada el 13 de abril, Bolsonaro permaneció 17 días en terapia intensiva, antes de ser trasladado al área de hospitalización general, donde completó su recuperación.
Desde el atentado de 2018, ocurrido semanas antes de las elecciones presidenciales que lo llevaron al poder, el exlíder ultraderechista ha enfrentado múltiples intervenciones quirúrgicas por complicaciones derivadas de la puñalada.
El alta médica ocurre en un momento políticamente delicado para Bolsonaro, quien enfrenta una decisión judicial sin precedentes en la historia reciente del país. A finales de marzo, la Corte Suprema de Brasil autorizó llevar a juicio al exmandatario por una presunta trama golpista, en la que habría intentado impedir la asunción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, luego de su victoria electoral en 2022.
Se trata del primer juicio de un expresidente brasileño por intento de golpe de Estado desde el fin de la dictadura militar en 1985.
Regreso a las calles
Bolsonaro anunció que su “próximo desafío” será participar este miércoles en una manifestación política en Brasilia, en respaldo a un proyecto de amnistía para los condenados por el asalto a las sedes de los tres poderes ocurrido en enero de 2023, protagonizado por seguidores bolsonaristas. La iniciativa, promovida por sectores de la derecha, busca revertir las condenas impuestas a cientos de personas por los ataques a la democracia brasileña.
El expresidente, quien ha mantenido una fuerte presencia en redes sociales y actos públicos pese a sus problemas de salud, reafirma con este gesto su intención de mantenerse como figura central en la política brasileña, a pesar de las crecientes presiones judiciales en su contra.
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