La seguridad en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro ha entrado en estado de alerta tras la creciente ola de denuncias por una nueva modalidad de agresión conocida como “pinchazos”, en la que presuntos agresores atacan a las víctimas con objetos punzocortantes, al parecer con el fin de administrar sustancias que alteren su estado físico o mental y posiblemente cometer robos u otros delitos.
Desde marzo de este año, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ha recibido al menos 65 denuncias confirmadas por este tipo de incidentes. En 55 casos adicionales, aunque no se identificaron médicamente las punciones, los testimonios coinciden en la mecánica del ataque. En seis de estos casos hubo robos relacionados.
¿Qué sustancias se han detectado?
Las autoridades informaron que las pruebas toxicológicas realizadas a las personas afectadas detectaron la presencia de sustancias como THC, benzodiacepinas, fenciclidina y cocaína. Si bien las cantidades no representan un riesgo grave para la salud, su aplicación sin consentimiento representa una agresión directa a la integridad de las víctimas.
Ante la falta de herramientas jurídicas para castigar estas agresiones, el Congreso de la CDMX aprobó por unanimidad reformas al Código Penal local, con el objetivo de tipificar como delito autónomo la administración subrepticia de sustancias, una conducta que antes no estaba debidamente contemplada en la ley.
El nuevo Artículo 141 Quáter establece penas de dos a cinco años de prisión y multas de 50 a 300 días a quien, sin el consentimiento de otra persona, administre, introduzca o aplique cualquier sustancia de manera engañosa o encubierta.
Las penas se agravan hasta en una mitad cuando:
- Se usen sustancias psicoactivas o tóxicas.
- Se ponga en peligro la vida o salud de la víctima.
- La víctima sea mujer, menor de edad, adulto mayor, persona con discapacidad o parte de un grupo vulnerable.
- El acto ocurra en medios de transporte.
- Exista intención de cometer otros delitos.
- Se realice por más de una persona.
- Ocurra en espacios cerrados o de acceso restringido.
Reacción institucional y medidas de seguridad
En respuesta a la creciente preocupación, el Gobierno de la CDMX desplegó 5,800 elementos policiales para reforzar la seguridad en las instalaciones del Metro y otros medios de transporte público.
Además, el STC activó un protocolo de atención inmediata para víctimas de pinchazos, que contempla atención médica y pruebas toxicológicas, así como acompañamiento legal.
Aunque no se han registrado delitos graves asociados a estos hechos, la alerta se mantiene activa debido a la naturaleza de las agresiones y el perfil de las sustancias encontradas. Organizaciones civiles y colectivos han exigido mayor claridad en las investigaciones, protección a las víctimas y campañas de información sobre qué hacer ante un posible ataque.
Las autoridades exhortan a las personas usuarias del Metro a reportar cualquier anomalía o agresión, mantenerse alertas y hacer uso de los botones de emergencia o acudir al personal de vigilancia.
Con estas reformas legales y operativos en marcha, la Ciudad de México busca frenar esta preocupante modalidad de agresión y proteger a las y los ciudadanos en su derecho a transitar seguros por el transporte público.
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