En la era contemporánea, la restauración de los océanos se ha convertido en una prioridad global. Del 9 al 13 de junio de 2025, Niza, Francia, será el epicentro de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC 3), coorganizada por Francia y Costa Rica. Este evento busca acelerar acciones y movilizar a todos los actores para conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14.
La conferencia reunirá a más de 60 jefes de Estado y de Gobierno, junto con miles de representantes gubernamentales, científicos, líderes empresariales y miembros de la sociedad civil. El objetivo principal es adoptar el «Plan de Acción de Niza para los Océanos», una declaración política acompañada de compromisos voluntarios para enfrentar desafíos como la contaminación por plásticos, la sobrepesca y la acidificación de los océanos.
Entre las prioridades destacan:
- Proteger al menos el 30% de las aguas oceánicas para 2030.
- Eliminar la contaminación por plásticos.
- Descarbonizar el transporte marítimo.
- Fortalecer la investigación científica marina.
Además, se enfatiza la necesidad de ratificar el Tratado de Alta Mar de 2023, fundamental para la protección de la biodiversidad en áreas más allá de las jurisdicciones nacionales.
Financiación de la economía azul
La UNOC 3 también abordará la financiación de la economía azul, promoviendo inversiones sostenibles en sectores como la pesca responsable y el turismo ecológico. Se espera que la conferencia sirva como un punto de inflexión en la gobernanza oceánica, similar al impacto del Acuerdo de París en la lucha contra el cambio climático.
Con la participación activa de diversos actores y un enfoque en soluciones concretas, la cumbre de Niza representa una oportunidad histórica para revertir la degradación de los océanos y garantizar su salud para las generaciones futuras.
Organismos internacionales han advertido que más del 90% de las especies marinas podrían verse afectadas por el aumento de la temperatura de los océanos. Esta cumbre busca adoptar medidas urgentes no solo desde una perspectiva ecológica, sino también económica y social, ya que cientos de millones de personas dependen directamente del mar para su sustento diario.
Otro de los objetivos clave será acordar mecanismos vinculantes de rendición de cuentas. Para muchos países insulares y costeros, la ausencia de compromisos reales ha significado décadas de promesas vacías. Esta vez, las delegaciones presionarán para que las decisiones adoptadas no solo sean simbólicas, sino legalmente obligatorias.
También te puede interesar: Jabari, la cría de jirafa que da esperanza a la conservación en Chapultepec




