La trágica inundación que azotó el sur del estado de Texas ha dejado, hasta el momento, más de 100 personas fallecidas, entre ellas José Olvera, ciudadano de origen mexicano de 68 años, quien fue identificado oficialmente por autoridades locales en el condado de Kerr, una de las zonas más golpeadas por el desastre.

Mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate en las márgenes del río Guadalupe, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y reiteró que mantiene activo su protocolo de protección consular en la zona. Entre las personas aún desaparecidas se encuentra Alicia Ramírez, también de nacionalidad mexicana.
Se agrava el saldo humano
El desborde del río Guadalupe, tras lluvias torrenciales en la madrugada del 4 de julio, ha generado una emergencia sin precedentes en la región montañosa de Hill Country, cerca de San Antonio. En solo 12 horas, se acumularon más de 30 centímetros de lluvia, lo que hizo que el nivel del río alcanzara 9.9 metros de altura, su segunda marca histórica más alta.
Entre los desaparecidos también figuran, de forma extraoficial, los integrantes de una familia hispana: Leonardo Romero, su esposa Natalia y su hijo de dos años.
El condado de Kerr, donde residían varias de las víctimas, concentra 84 fallecimientos confirmados, incluyendo 11 niñas y adolescentes que se encontraban en un campamento cristiano de verano. Las operaciones de rescate han contado con la participación de autoridades locales, estatales, personal de emergencia, unidades de la Guardia Nacional, binomios caninos, y cientos de voluntarios.
Emergencia federal y respuesta internacional
El presidente Donald Trump firmó una declaración de emergencia por desastre natural, lo que permitió la activación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y la llegada de fondos y personal adicional para labores de auxilio. Durante una cena oficial con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, Trump confirmó que viajará este viernes a las zonas afectadas y aseguró que “su gobierno hará todo lo posible para apoyar a las familias damnificadas”.
Además, la ayuda no se ha limitado a territorio estadounidense. El gobierno de México, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha enviado equipos de rescate especializados y personal consular para brindar apoyo a los connacionales afectados.
Una tragedia que golpea al corazón de la comunidad latina
La devastación en Texas ha impactado con particular fuerza a la comunidad hispana y migrante, muchas de cuyas viviendas se encontraban en zonas de alto riesgo cercanas al río. La incertidumbre persiste mientras se desconoce el número exacto de desaparecidos.
Las autoridades mexicanas hicieron un llamado a la comunidad a mantenerse informada a través de los canales oficiales del Consulado de México en San Antonio, donde se han habilitado líneas telefónicas para quienes busquen reportar a personas no localizadas o solicitar asistencia.
Mientras las lluvias han disminuido, las labores de recuperación continúan. Equipos de rescate trabajan contra el tiempo entre el lodo, los árboles caídos y escombros arrastrados por la corriente, en medio de un escenario desolador que recuerda la fragilidad ante los fenómenos naturales.
La búsqueda de Alicia Ramírez y otras personas sigue activa, con la esperanza de que aún puedan ser localizadas con vida.
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