Los principales índices bursátiles de Wall Street alcanzaron nuevos máximos históricos este jueves, impulsados por el reciente acuerdo comercial entre Estados Unidos y Japón. El pacto, que rebaja aranceles y canaliza inversiones millonarias, avivó las expectativas de que otras negociaciones similares podrían concretarse antes de la fecha límite del 1 de agosto.
Japón aceptó pagar un arancel del 15 %, incluido el sector automotriz, a cambio de una rebaja significativa frente al 24 % anterior y de establecer un fondo de inversión por 550 mil millones de dólares en territorio estadounidense. Este movimiento fue interpretado por los mercados como una señal positiva de que Washington podría suavizar sus políticas arancelarias con otros socios estratégicos.
El impacto fue inmediato: el índice Dow Jones subió 1.14 %, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq escalaron 0.78 % y 0.61 %, respectivamente, ambos en niveles récord. La respuesta internacional también fue contundente.
En Asia, el Nikkei 225 subió 3.51 %, su mayor avance desde abril, y en Europa, el CAC 40 de Francia y el FTSE MIB de Italia ganaron 1.37 % y 1.33 %, respectivamente.
En México, el efecto fue igualmente positivo. Luego de tres jornadas en baja, el S&P/BMV IPC repuntó 1.73 % y el FTSE-BIVA se elevó 1.85 %, impulsados por el renovado apetito global por activos de riesgo.
Expectativas de más acuerdos y volatilidad controlada
Pamela Díaz Loubet, economista en jefe para BNP Paribas México, sostuvo que la combinación de nuevas cartas de Washington a otros países y la extensión de la fecha límite ha abierto la puerta a una segunda ronda de pactos. “Se ha reducido parte del nerviosismo inicial”, explicó, aunque advirtió que los inversionistas estarán atentos a las medidas fiscales y compensatorias que puedan surgir en cada país involucrado.
Gabriela Soni, estratega de UBS en México, coincidió en que el entorno es más constructivo, pero subrayó que los episodios de volatilidad no han desaparecido.
“Muchas de las noticias positivas ya están descontadas en los precios actuales, así que aún hay espacio para movimientos bruscos en el corto plazo”, advirtió.
A medida que los mercados abandonan activos refugio y se inclinan por instrumentos de riesgo, el peso mexicano también salió beneficiado. La divisa se apreció 0.57 % y cerró en 18.5329 unidades por dólar, su mejor nivel desde julio de 2024, convirtiéndose en la tercera moneda emergente con mayor avance durante la jornada.
Ramsé Gutiérrez, vicepresidente en Franklin Templeton, explicó que este avance ha estado respaldado por la debilidad del dólar estadounidense y por los diferenciales de tasas de interés entre México y EE. UU. En su opinión, si se concreta una serie de acuerdos comerciales en los próximos meses, el peso podría ganar aún más terreno, aunque advirtió que temas sensibles como migración, seguridad y la disputa comercial entre EE. UU. y China siguen generando incertidumbre.
Los analistas coinciden en que el efecto inmediato de los acuerdos es positivo, pero recomiendan cautela. Las señales de distensión podrían revertirse rápidamente si el tono proteccionista de la política estadounidense se endurece nuevamente o si se reactivan tensiones comerciales con Europa, como ya lo anticipa Bruselas con su amenaza de imponer aranceles por 117 mil millones de dólares si no se logra un acuerdo con el presidente Donald Trump.
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