El gobierno de Estados Unidos emitió este jueves una alerta máxima, clasificando a Venezuela en el nivel 4 de su Travel Advisory (“No Viajar”), instando a ciudadanos y residentes estadounidenses a evitar viajar o permanecer en el país sudamericano debido a riesgos graves como “detención ilegal, tortura durante la detención, terrorismo, secuestro, prácticas policiales injustas, delitos violentos y disturbios civiles”.
La comunicación, publicada por la embajada estadounidense vinculada a Venezuela, urgió a reportar cualquier caso de ciudadanos detenidos a un correo oficial, destacando la ausencia de representación consular desde el cierre de la embajada en Caracas en 2019, lo que impide asistencia en emergencias. Esta medida se enmarca en un escalamiento de tensiones diplomáticas y militares entre Washington y Caracas.
El conflicto se intensificó tras declaraciones del ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, quien acusó a EE. UU. de buscar un “cambio de régimen” y destruir la Constitución venezolana para imponer una carta neoliberal. Padrino, en mensajes en redes sociales, afirmó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) defenderá “cada centímetro” del territorio venezolano, advirtiendo que un ataque sería una agresión contra toda Latinoamérica.
Estas afirmaciones responden a señalamientos del secretario de Estado, Marco Rubio, quien el 14 de agosto anunció que la administración de Donald Trump “confrontará” al Cartel de los Soles, vinculado al dictador Nicolás Maduro y acusado de narcotráfico. El director de la DEA, Terry Cole, reforzó estas acusaciones el jueves, afirmando que Venezuela opera como un “estado narcoterrorista”, colaborando con el ELN y las FARC para enviar cocaína a carteles mexicanos con destino a EE.UU.
La Casa Blanca, a través de la portavoz Karoline Leavitt, indicó el martes que Washington considera desplegar buques y soldados en el Caribe para frenar el narcotráfico, una amenaza que Caracas tilda de “falta de credibilidad”. En respuesta, Maduro ordenó movilizar a cuatro millones de milicianos, mientras EE. UU. elevó a 50 millones de dólares la recompensa por su captura, tras designar al Cartel de los Soles como organización terrorista el 25 de julio, acusándolo de respaldar al Tren de Aragua y al cártel de Sinaloa. Venezuela niega estas imputaciones, con Diosdado Cabello llamándolas “inventos” políticos.
La ONU, a través del secretario general António Guterres, llamó a la contención tras el anuncio de tres destructores estadounidenses con 4,000 marinos rumbo a las costas venezolanas, mientras Ecuador y el bloque ALBA respaldan a Caracas, y China e Irán expresan apoyo. Esta escalada genera incertidumbre en América Latina, con posibles repercusiones económicas y migratorias, especialmente ante la revisión anticipada del T-MEC y las sanciones que agravan la crisis humanitaria venezolana.
También te puede interesar: Rusia desestima la urgencia de Zelenski para una cumbre con Putin y cuestiona su legitimidad




