Un hombre originario de Tonila, Jalisco, falleció en Colima tras haber contraído rabia humana a consecuencia de la mordedura de un animal ocurrida en mayo. Se trata del segundo caso confirmado en México en menos de quince días, lo que encendió las alertas sanitarias por el resurgimiento de esta enfermedad casi erradicada en el país. Autoridades de salud reiteraron que la prevención, la vacunación y la atención médica inmediata son esenciales para evitar nuevas muertes, ya que el virus sigue circulando en territorio nacional pese a la baja incidencia en los últimos años.
De acuerdo con la Secretaría de Salud de Colima, el paciente presentó los primeros síntomas poco después de la agresión: cansancio y entumecimiento en la zona de la herida. Sin embargo, no buscó atención inmediata. Fue hasta el 7 de agosto cuando acudió a un hospital privado en Colima, ya con manifestaciones neurológicas severas. El 17 de agosto ingresó en estado crítico al Hospital General de Zona 1 del IMSS, donde murió tras permanecer bajo cuidados intensivos.
Aunque el deceso ocurrió en Colima, epidemiológicamente el caso se contabiliza en Jalisco, estado donde ocurrió la mordedura. Con esta clasificación, las autoridades sanitarias buscan establecer con precisión los focos de riesgo y reforzar la vigilancia en las zonas de mayor exposición.
Alerta por dos muertes en menos de un mes
Este caso se suma al de una mujer en Nayarit, quien murió tras ser mordida por un gato infectado. La confirmación de dos fallecimientos en menos de quince días resulta inusual y alarmante, pues en México la rabia humana se mantenía prácticamente controlada. En Colima no se documentaba un caso desde 1987, lo que demuestra la rareza de esta situación y la necesidad de reforzar los protocolos de prevención.
La Secretaría de Salud colimense recordó que desde enero de 2023 está vigente un aviso epidemiológico federal que advertía sobre la circulación del virus en distintas regiones del país. La dependencia reiteró que la vacunación en animales de compañía y de producción sigue siendo la estrategia más eficaz para cortar la cadena de transmisión. Subrayó que la aplicación de la vacuna puede realizarse desde el primer mes de edad en perros y gatos, así como en hembras gestantes o lactantes, sin representar riesgo alguno.
La rabia es una enfermedad viral que ataca el sistema nervioso central y se transmite principalmente por mordeduras o por contacto de saliva infectada con heridas abiertas. En sus primeras etapas provoca fiebre, malestar general y hormigueo en la zona de la mordida. Conforme avanza, se desarrollan alteraciones neurológicas graves que, sin tratamiento postexposición, llevan de manera irreversible a la muerte.
Prevención y cultura de atención inmediata
Autoridades de salud advirtieron que no debe subestimarse ninguna mordedura animal. La recomendación es acudir de inmediato a los servicios médicos, aunque la lesión parezca leve. La atención temprana y la vacuna postexposición representan la diferencia entre sobrevivir y morir.
El caso de Colima expone una falla en la cultura de prevención: el paciente tardó casi tres meses en buscar ayuda médica. Expertos en salud pública señalaron que este tipo de retrasos son resultado de la falta de información en comunidades rurales, donde la interacción con animales callejeros o de trabajo es más frecuente. Además, destacaron la urgencia de fortalecer campañas educativas, garantizar el acceso gratuito a vacunas y mantener brigadas de vigilancia en las zonas con mayor exposición al virus.
La reaparición de la rabia humana en México confirma que, aunque los avances en vacunación han sido significativos, la enfermedad no está erradicada. La prevención y la respuesta inmediata siguen siendo las herramientas clave para evitar que este virus letal cobre más vidas en el país.
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