El proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 plantea una reducción de 119 millones de pesos para los programas de alfabetización y educación indígena en México. De aprobarse, el recorte impactaría directamente al Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y a la Dirección General de Educación Indígena, Intercultural y Bilingüe. Expertos advierten que la medida podría dificultar los avances en comunidades con mayores rezagos educativos, especialmente en estados con alta población indígena.
El recorte y sus cifras principales
De acuerdo con el documento presupuestal, el INEA vería una disminución de 104 millones 10 mil 366 pesos en comparación con el año anterior, quedando con un presupuesto de mil 624 millones 982 mil 619 pesos. Por su parte, la Dirección General de Educación Indígena recibiría 121 millones 605 mil 887 pesos, tras un recorte de 15 millones 166 mil 88 pesos.
En conjunto, la reducción asciende a 119 millones 176 mil 454 pesos. El ajuste presupuestal se da en un país donde, según cifras del propio INEA, cuatro millones de personas mayores de 15 años aún no saben leer ni escribir.
Los datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI muestran que la mayoría de esta población se concentra en entidades como Veracruz, Chiapas, Estado de México, Oaxaca y Puebla, todas con una importante presencia indígena.
Rezagos concentrados en comunidades indígenas
Ana Laura Gallardo, investigadora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM, explicó en entrevista que, aunque México tiene un nivel bajo de analfabetismo en comparación internacional, el rezago está focalizado en comunidades indígenas y rurales.
“No debería existir esa baja dado que esos contextos para la alfabetización siempre son más complicados porque en efecto hay que invertir más recursos”, sostuvo. La especialista agregó que alfabetizar en zonas urbanas, donde se habla español, es menos costoso que hacerlo en contextos donde se requieren materiales y estrategias adaptadas a lenguas originarias.
El desafío de las metas oficiales
El 9 de septiembre, el titular del INEA, Armando Contreras, afirmó que la meta institucional es reducir el analfabetismo a 3.8% de la población nacional. Sin embargo, para Gallardo este objetivo sería más difícil de cumplir con los recortes planteados.
La especialista señaló que programas como los destinados a la educación indígena requieren un presupuesto mayor para sostener traductores, materiales bilingües y metodologías de enseñanza adecuadas a las realidades de cada comunidad. “Sí implica una complejidad mucho más fuerte que ese aparente recorte por el avance en la alfabetización que puede ser palpable en los contextos urbanos”, agregó.
Contexto legislativo y discusión pendiente
El proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación deberá ser discutido en la Cámara de Diputados antes de su aprobación final. Ahí, las comisiones responsables revisarán el impacto de las reducciones y escucharán las posturas de legisladores, autoridades educativas y especialistas.
Mientras tanto, organizaciones educativas y académicas han comenzado a advertir sobre los posibles efectos de los ajustes, recordando que los rezagos de alfabetización persisten en sectores específicos y que su atención requiere políticas sostenidas y de largo plazo.
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