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    Brote de hantavirus en crucero obliga repatriaciones de emergencia en varios países

    Autoridades sanitarias de Estados Unidos, Francia y Reino Unido reforzaron protocolos de emergencia tras confirmar nuevos contagios de hantavirus relacionados con el crucero de expedición MV Hondius. El brote ya suma al menos ocho casos confirmados y tres fallecimientos desde abril. Más de 90 pasajeros regresaron a sus países bajo estrictas medidas de aislamiento después de desembarcar en Tenerife, España. La Organización Mundial de la Salud mantiene el riesgo general como bajo, aunque pidió vigilancia internacional debido al periodo de incubación del virus Andes.

    El incidente encendió alertas en la industria de cruceros de expedición y reabrió el debate sobre los protocolos sanitarios en viajes remotos.

    Las autoridades estadounidenses confirmaron un nuevo caso positivo en un pasajero repatriado hacia Nebraska. El hombre presentó una prueba PCR positiva, aunque permanece sin síntomas graves.

    Otro ciudadano estadounidense desarrolló síntomas leves y permanece bajo observación médica.

    Ambos viajaron en un vuelo medicalizado hacia una unidad especializada de biocontención en Nebraska.

    En Francia, una mujer presentó síntomas durante el vuelo de repatriación hacia París. Las pruebas posteriores confirmaron contagio por la cepa Andes del hantavirus.

    La paciente permanece hospitalizada en aislamiento mientras médicos monitorean su evolución.

    Las autoridades sanitarias rastrean contactos cercanos en varios países debido a la posibilidad de transmisión entre personas en situaciones específicas.

    Crucero inició viaje en Argentina

    El MV Hondius partió el 1 de abril de 2026 desde Ushuaia, Argentina. A bordo viajaban alrededor de 150 personas de 23 nacionalidades.

    El primer fallecimiento ocurrió el 11 de abril. Un ciudadano neerlandés de 70 años murió tras desarrollar síntomas compatibles con hantavirus.

    Su esposa falleció el 26 de abril. Días después, el 2 de mayo, un pasajero alemán también perdió la vida.

    Las autoridades sanitarias detectaron la cepa Andes en los casos confirmados.

    Este tipo de hantavirus suele transmitirse por contacto con excremento o fluidos de roedores infectados. Sin embargo, especialistas reconocen que en casos poco frecuentes también puede transmitirse entre humanos.

    Hasta el 11 de mayo, los reportes oficiales contabilizan seis contagios confirmados y dos casos probables, además de los tres fallecimientos.

    Investigadores analizan si la exposición inicial ocurrió durante actividades realizadas en zonas de Patagonia antes de que el virus comenzara a propagarse dentro del crucero.

    Expertos recuerdan que la cepa Andes provocó un brote importante en Argentina en 2018. En aquella ocasión, las autoridades registraron 34 contagios relacionados con una reunión social.

    Países activan protocolos sanitarios especiales

    España coordinó la llegada controlada del crucero hacia Tenerife. Las autoridades organizaron desembarcos escalonados para evitar aglomeraciones y reducir riesgos sanitarios.

    Los pasajeros abandonaron el barco mediante vuelos chárter bajo estrictos protocolos de aislamiento.

    Reino Unido trasladó a varios de sus ciudadanos hacia el hospital especializado Arrowe Park.

    Los pasajeros británicos permanecerán primero en cuarentena institucional y después continuarán aislamiento domiciliario durante un periodo de hasta 45 días.

    Países Bajos, Alemania, Suiza y Sudáfrica también activaron mecanismos especiales de vigilancia epidemiológica.

    Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos mantienen coordinación permanente sobre el caso.

    Las autoridades sanitarias informaron que ningún pasajero que continúa a bordo presenta síntomas actualmente.

    Sin embargo, el largo periodo de incubación del hantavirus obliga a mantener vigilancia médica constante durante varias semanas.

    Especialistas señalan que el caso representa un reto importante para los sistemas de respuesta ante emergencias sanitarias en alta mar.

    Aunque el virus Andes no se propaga con facilidad como otros patógenos respiratorios, la posibilidad de contagio entre personas elevó la preocupación internacional.

    Las empresas de cruceros de expedición comenzaron revisiones internas de sus protocolos de bioseguridad y monitoreo sanitario.

    Operadores turísticos insisten en que este tipo de eventos sigue siendo excepcional dentro de la industria.

    Investigación internacional continúa activa

    Equipos médicos y científicos continúan las autopsias y estudios genéticos para reconstruir la cadena exacta de transmisión.

    Autoridades de Argentina y Chile colaboran con información relacionada con las zonas visitadas por el crucero antes del brote.

    Los investigadores buscan determinar si existió exposición directa a roedores infectados durante las excursiones.

    Mientras tanto, pasajeros que abandonaron el barco en etapas tempranas del viaje permanecen bajo monitoreo sanitario en sus respectivos países.

    El periodo de incubación del virus puede extenderse hasta ocho semanas.

    Por esa razón, las autoridades mantienen seguimiento activo sobre todos los contactos cercanos.

    La Organización Mundial de la Salud considera que el riesgo general para la población continúa siendo bajo. Sin embargo, el organismo advirtió que el peligro aumenta entre personas que tuvieron contacto prolongado con pacientes infectados.

    Las próximas semanas serán clave para determinar si aparecen nuevos contagios secundarios fuera del crucero.

    Los gobiernos involucrados actualizan diariamente sus reportes para mantener informada a la población y evitar desinformación sobre el brote.

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