La presidenta Claudia Sheinbaum condenó los disturbios registrados durante la marcha de la Generación Z en la Ciudad de México, después de que un grupo de encapuchados identificado como parte del llamado bloque negro derribó vallas que protegían Palacio Nacional. La movilización, convocada principalmente a través de redes sociales, avanzó desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino, donde se registró la mayor tensión. La mandataria afirmó que, aunque respeta las manifestaciones, la violencia nunca debe ser el camino y pidió a los participantes continuar por la vía pacífica, al asegurar que la protesta estuvo integrada por pocos jóvenes, pese a su etiqueta generacional.
Disturbios en el Zócalo capitalino
Durante su gira por Jonuta, Tabasco, Sheinbaum criticó que un sector de manifestantes actuó con agresividad al retirar vallas metálicas y romper vidrios en inmediaciones de Palacio Nacional. Señaló que «si uno no está de acuerdo, hay que manifestarse de manera pacífica». Agregó que la oposición utilizó la protesta para intentar debilitar a su administración y a Morena, el partido gobernante.
Las autoridades capitalinas informaron que elementos de la policía fueron atacados con piedras y golpes, por lo que desplegaron gases lacrimógenos y extintores para replegar a los inconformes. Esa acción generó inconformidad entre asistentes que no formaban parte de los hechos violentos, incluidos adultos mayores y familias con niños. El Zócalo fue desalojado horas después como medida de seguridad.
El avance de la marcha comenzó por la mañana en el Ángel de la Independencia. Miles de personas caminaron por Paseo de la Reforma y el Centro Histórico en una convocatoria que se replicó en otros estados. La jefa del Ejecutivo federal desestimó la participación juvenil al sostener que «en realidad había muy pocos jóvenes». Sus comentarios generaron reacciones divididas en redes sociales.
Llamado presidencial a mantener las protestas sin violencia
Sheinbaum insistió en que el país debe transitar hacia una cultura de diálogo. Destacó que su gobierno reconoce el derecho a la libre manifestación, pero insistió en que la violencia genera riesgos para la población y desgasta la labor de las autoridades locales. También pidió evitar la presencia de grupos que buscan provocar enfrentamientos para desvirtuar las protestas.
El gobierno capitalino confirmó que no hubo personas detenidas relacionadas con el bloque negro, aunque mantienen abiertas carpetas de investigación para determinar responsabilidades por daños materiales. Organizaciones civiles señalaron que este tipo de grupos se infiltran en marchas para generar caos y deslindaron a los asistentes que acudieron de forma pacífica.
Protesta deja vías cerradas y daños materiales
La protesta dejó varias vialidades cerradas durante el día, además de daños en mobiliario urbano y afectaciones a comercios ubicados en el primer cuadro de la ciudad. En redes sociales circularon videos del momento en que los encapuchados derribaron vallas, así como de la respuesta policiaca que dispersó gas a corta distancia.
Para Sheinbaum, la prioridad es garantizar condiciones que permitan manifestaciones sin poner en riesgo a la ciudadanía. «Nunca hay que utilizar la violencia para cambiar», afirmó. Su mensaje buscó marcar una línea clara entre el derecho a la protesta y los hechos registrados en el Zócalo, que encendieron el debate nacional sobre los límites de las movilizaciones sociales.
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