México quedó eliminado del Mundial Sub-17 tras sufrir una derrota dolorosa por 5-0 ante Portugal en los octavos de final. El partido se definió desde los primeros minutos debido a errores puntuales, desconcentración y dos expulsiones que hundieron por completo al equipo dirigido por Carlos Cariño. La Selección Mexicana nunca logró recuperarse del golpe anímico que significó el penal inicial, ni encontró la calma necesaria para recomponer la estructura del juego. La presión lusa fue constante y cada descuido terminó en un castigo severo. Este resultado deja al Tri fuera del torneo y evidencia fallas profundas en manejo emocional y orden defensivo.
Portugal controla el duelo desde el primer lapso
El encuentro comenzó con tensión, y México la pagó desde el minuto 15. José Navarro cometió una barrida imprudente dentro del área. El árbitro marcó penal sin dudar. Rafael Quintas cobró con seguridad y puso el 1-0 que desestabilizó al Tri. El equipo mexicano quedó sin reacción. Portugal, ordenado y paciente, mantuvo el control del balón y explotó cada espacio libre.
Minutos después, la situación empeoró. Al 33’, el silbante revisó en el VAR un choque que parecía una disputa normal. La repetición mostró un codazo de Navarro. La roja fue inmediata. México se quedó con diez hombres y sin margen para ajustar su planteamiento. Navarro salió entre frustración y enojo, consciente de que su error condicionaba por completo el partido.
Con inferioridad numérica, la Selección Mexicana se replegó. Portugal siguió presionando con toques rápidos. Cada avance exhibió la fragilidad mexicana en la última línea. Aunque el Tri intentó resistir, su estrategia fue insuficiente.
La goleada toma forma en la segunda mitad
El inicio del complemento solo confirmó la tendencia. México perdió la pelota en medio campo. La defensa quedó mal parada. Anisio aprovechó el desajuste y definió al minuto 47 para el 2-0. Ese tanto desmoronó cualquier intento de reacción. México ya no mostró capacidad para competir.
El desgaste físico y mental provocó más fallas. Al 81’, Martim Guedes empujó un servicio preciso de Mateus Mide y anotó el 3-0. Ese gol cerró cualquier esperanza. El Tri lució rendido y sin ideas. Portugal mantuvo la intensidad y volvió a dañar a una defensa que ya no podía sostener sus marcas.
El cuarto tanto llegó poco después. Miguel Figueiredo aprovechó otra asistencia de Mateus Mide, quien fue una pesadilla constante para México. El 4-0 retrató el dominio total de los lusos.
Para cerrar una noche amarga, Yoan Pereira marcó el 5-0 al 85’. Ese tanto selló un marcador contundente que exhibe una realidad incómoda: México nunca estuvo cerca de competir el partido. La frustración creció tanto que el portero Santiago López también fue expulsado tras empujar a un rival. El arbitraje sancionó la acción sin dudar.
La eliminación revela problemas de disciplina, manejo emocional y orden táctico. Portugal mostró un nivel superior en cada línea. México se despide del torneo con una actuación para revisar a fondo, sin excusas y con la necesidad de replantear procesos formativos.
También te puede interesar: Detención de “Chiquimarco” desata proceso judicial que reabre un caso de 2023




