El reciente desmantelamiento de la «oficina» del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en España destapó una colaboración operativa con el clan Amato-Pagano, una de las facciones más influyentes de la Camorra napolitana. La operación conjunta —coordinada por la Policía Nacional española con apoyo de la DEA y autoridades de Países Bajos— reveló un entramado logístico que movía cocaína desde Sudamérica y Costa Rica hacia Europa mediante maquinaria industrial modificada. La detención de 20 personas, incluidas figuras clave del narcotráfico colombiano, operadores mexicanos y miembros de la mafia italiana, evidenció un nivel de cooperación transnacional que lleva años gestándose en silencio. Esta red criminal combinaba capital, rutas discretas, acceso a puertos estratégicos y capacidad de distribución en varios países europeos, uniendo los intereses del CJNG y la Camorra en un negocio que genera miles de millones de dólares. Las autoridades españolas consideran que esta estructura marcaba un punto de inflexión, porque formalizaba la presencia del cártel liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», dentro del mercado europeo mediante socios locales con plena capacidad operativa.
Cómo operaba la red entre España e Italia
Los agentes comenzaron a seguir la pista del grupo tras detectar la entrada de maquinaria industrial de gran tonelaje procedente de Sudamérica. Dentro de cada contenedor localizaron cocaína oculta con ingeniería precisa. Una vez en España, la droga se almacenaba en fincas de la sierra de Madrid y en zonas rurales de Ávila, donde la privacidad permitía preparar envíos internos. La operación se dividió en dos fases: primero aseguraron al núcleo de la red y después desmantelaron los puntos de distribución en Valencia y el País Vasco. Las autoridades incautaron 1,870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetamina, 275,000 euros en efectivo, criptomonedas, armas cortas, 15 vehículos y 14 kilos de plata. La magnitud de los aseguramientos confirmó que no se trataba de una célula aislada, sino de una estructura establecida que llevaba varias rutas en paralelo.
Para la distribución internacional hacia Italia, la red utilizaba fincas en Talavera de la Reina, en Toledo. Ahí llegaba la maquinaria cargada con droga para su envío al clan Amato-Pagano. El primer cargamento detectado, interceptado en septiembre, fue dirigido por un capo de la Camorra que articuló la entrega con operadores mexicanos. La organización italiana aportaba contactos en puertos, transporte de alto sigilo y capacidad de venta al menudeo en varias ciudades italianas.
Quiénes son los Amato-Pagano y por qué se aliaron con el CJNG
El clan Amato-Pagano, conocido también como «los españoles» por su presencia en la Costa del Sol y Barcelona, surgió de una ruptura con el clan Di Lauro. Mantiene influencia en rutas de cocaína, prostitución y extorsión en Nápoles. Su historial está marcado por la guerra interna conocida como la faida di Scampia, que dejó más de 100 asesinatos entre 2004 y 2005. Pese a los golpes policiales, continúan operando con liderazgo flexible entre familiares y aliados. La reciente captura de Antonio Pompilio en Barcelona confirmó la vigencia del clan y su estrecha conexión con redes de tráfico desde España.
Diversos informes europeos señalan que la Camorra obtiene ganancias multimillonarias y controla rutas marítimas cruciales. Por ello, los Amato-Pagano funcionan como aliados naturales para cárteles latinoamericanos que buscan penetrar con mayor fuerza en el mercado europeo. Para el CJNG, esta relación representa acceso directo a puertos de alto tránsito, infraestructura de lavado de dinero y distribuidores locales con décadas de experiencia.
La alianza criminal y su impacto en Europa
Las autoridades no han confirmado una alianza permanente entre ambos grupos, pero la operación demostró cooperación logística, financiera y operativa. Las mafias italianas han fortalecido vínculos con cárteles mexicanos y sudamericanos desde los años 80. Su influencia en puertos de Países Bajos, España e Italia les permite mover cargamentos con menor probabilidad de intercepción. Europol ha documentado colaboraciones consistentes entre la Camorra, la ‘Ndrangheta, la Cosa Nostra y proveedores latinoamericanos.
Para los expertos, la caída de esta «oficina» del CJNG no disuelve la alianza, pero sí obliga a ambos grupos a replantear rutas y operadores. El atractivo del mercado europeo sigue creciendo por su alta demanda y precios superiores a los de América. Autoridades anticipan que otros clanes napolitanos, como Polverino, Licciardi o Mazzarella, podrían cubrir los espacios dejados tras esta ofensiva policial.
También te puede interesar: FGR presentará hoy seis testigos para evitar liberación anticipada de Javier Duarte




