más

    Detienen en Monterrey a “El Betito”, sobrino de Osiel Cárdenas Guillén

    La detención de Mario Alberto Cárdenas Medina, alias “El Beto”, “El Betito” o “El Betillo”, reactivó la atención nacional sobre las estructuras remanentes del Cártel del Golfo y sus redes familiares. El presunto operador criminal, sobrino de Osiel Cárdenas Guillén, exlíder histórico de esa organización, fue arrestado la noche del domingo 21 de diciembre en Monterrey, Nuevo León, durante un operativo de la Policía Estatal y quedó a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).

    De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, el aseguramiento ocurrió alrededor de las 19:09 horas en la avenida Lázaro Cárdenas, entre avenida Alfonso Reyes, en la colonia 39 del municipio de Monterrey. Durante el operativo, Cárdenas Medina fue capturado junto con otros dos individuos, aunque hasta el momento las autoridades no han precisado la identidad de estas personas ni los delitos específicos que se les imputan.

    Información difundida por periodistas especializados en temas de seguridad señala que, durante la acción policial, se aseguraron armas de fuego. Sin embargo, la autoridad estatal y federal no ha detallado el tipo ni la cantidad de armamento decomisado, ni si existen órdenes de aprehensión vigentes adicionales contra los detenidos.

    Traslado a la FGR y primeras diligencias

    Tras su captura, Mario Alberto Cárdenas Medina fue trasladado a instalaciones de la FGR en Nuevo León, donde se determinará su situación jurídica. Hasta ahora, no se ha informado si será presentado ante un juez federal en las próximas horas ni si se le imputarán cargos relacionados con delincuencia organizada, portación de armas o delitos contra la salud.

    La detención ocurre en un contexto de reforzamiento de operativos de seguridad en la zona metropolitana de Monterrey, donde autoridades estatales y federales han incrementado la vigilancia ante la presencia de grupos criminales con operaciones históricas en el noreste del país.

    Vínculos con el Cártel del Golfo

    “El Betito” es hijo de Mario Cárdenas Guillén, alias “El M1” o “El Gordo”, quien fue uno de los líderes más relevantes del Cártel del Golfo tras la muerte de su hermano Antonio Cárdenas Guillén, conocido como “Tony Tormenta”. A su vez, Mario Alberto es sobrino de Osiel Cárdenas Guillén, fundador y exlíder máximo de esa organización criminal.

    Originario de Tamaulipas, Cárdenas Medina ha sido identificado por autoridades mexicanas y estadounidenses como un presunto generador de violencia, con vínculos directos con la facción de “Los Metros”, una de las corrientes históricas del Cártel del Golfo. Su nombre ha aparecido en diversas investigaciones relacionadas con tráfico de armas, trasiego de drogas y otras actividades ilícitas en el noreste del país.

    No es la primera vez que enfrenta a la justicia. El 30 de junio de 2019 fue detenido por agentes federales en una plaza comercial de Naucalpan, Estado de México, junto con otra persona. En ese operativo se aseguraron un arma de fuego, cartuchos útiles, narcóticos y teléfonos celulares. Aquella detención derivó de una investigación por intervención de comunicaciones, aunque posteriormente obtuvo su libertad tras resoluciones judiciales favorables.

    Antecedentes judiciales y seguimiento internacional

    A lo largo de los años, Cárdenas Medina ha enfrentado procesos judiciales por distintos delitos. En 2009 fue acusado por delincuencia organizada y portación de armas de fuego, pero quedó en libertad luego de que un juez determinó la ilegalidad de su detención. En 2022, autoridades federales informaron que fue absuelto en un proceso penal al considerar que existía duda razonable respecto a la portación de arma y droga.

    Pese a ello, agencias de seguridad de Estados Unidos, como la ATF, lo han identificado como una de las figuras relevantes dentro del Cártel del Golfo, con funciones de supervisión y dirección operativa, siguiendo la trayectoria criminal de su padre.

    La captura de “El Betito” se suma a otras detenciones recientes de familiares y operadores ligados a Osiel Cárdenas Guillén. En agosto pasado, otro sobrino del exlíder criminal, Ezequiel Cárdenas Rivera, alias “Tormenta Junior”, fue detenido en Tamaulipas y posteriormente trasladado a un penal federal.

    Mientras la FGR define los cargos y el curso legal del caso, la detención vuelve a poner sobre la mesa la persistencia de estructuras familiares dentro del crimen organizado y los retos que enfrentan las autoridades para desarticularlas de manera definitiva.

    También te puede interesar: México mantiene seguimiento a la entrega de agua del Río Bravo a Estados Unidos

    Artículos relacionados