El desplome de una aeronave de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) en aguas de Galveston, Texas, dejó un saldo de cinco personas fallecidas, una más desaparecida y dos sobrevivientes, en un hecho que ocurrió mientras se realizaba una misión de apoyo médico internacional. El accidente se registró cuando el avión tipo King Air realizaba maniobras de aproximación al Aeropuerto Internacional de Scholes, en una jornada marcada por condiciones meteorológicas adversas en la región.
La Semar confirmó que la aeronave transportaba a ocho personas, entre ellas cuatro elementos navales, personal médico, civiles y un menor de edad que sería atendido por quemaduras graves en un hospital especializado de Galveston. De acuerdo con la información oficial, el vuelo formaba parte de una coordinación con la Fundación Michou y Mau, dedicada a la atención de niños con lesiones por quemaduras.
Condiciones climáticas y labores de rescate en aguas de Texas
Medios locales y autoridades estadounidenses señalaron que el accidente ocurrió en medio de una densa niebla que cubría la Bahía de Galveston la tarde del lunes, un factor que complicó la visibilidad durante la fase final del vuelo. La aeronave cayó en la Bahía de West Galveston, cerca del Puente Causeway, alrededor de las 16:00 horas, tiempo local.
Las maniobras de rescate fueron encabezadas por la Guardia Costera de Estados Unidos, con apoyo de cuerpos de emergencia estatales y locales. Las autoridades localizaron la aeronave siniestrada en el agua y lograron rescatar con vida a dos personas, mientras que cinco pasajeros fueron confirmados como fallecidos. Una sexta persona permanece desaparecida, por lo que las labores de búsqueda continuaron durante varias horas posteriores al accidente.
Inicialmente se reportó que cuatro personas habían sobrevivido, sin embargo, la propia Semar precisó más tarde que solo dos lograron salir con vida, tras una evaluación más detallada de la operación de rescate. Este ajuste en la información evidenció la complejidad de las tareas en una zona con condiciones climáticas y marítimas complicadas.
Investigación binacional y apoyo consular
Tras el siniestro, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) abrieron una investigación formal para esclarecer las causas del accidente. Las autoridades estadounidenses trabajan en coordinación con instancias mexicanas para determinar si el factor climático, una posible falla mecánica o una combinación de elementos influyeron en el desplome del avión.
De forma paralela, el Consulado General de México en Houston activó protocolos de atención y acompañamiento para las familias de las víctimas. La representación diplomática inició los trámites necesarios para la repatriación de los cuerpos y ofreció apoyo consular a los familiares afectados, en coordinación con las autoridades locales de Texas.
La Oficina del Sheriff del Condado de Galveston informó que recibió el reporte del accidente aéreo cerca del aeropuerto local y solicitó a la población evitar la zona para permitir que los equipos de emergencia trabajaran de manera segura. El Departamento de Seguridad Pública de Texas asumió la conducción de la investigación en el ámbito estatal, con apoyo de otras corporaciones.
Misión humanitaria y contexto operativo de la Semar
La Semar destacó que la aeronave realizaba una misión de carácter humanitario, enfocada en el traslado de un menor que requería atención médica especializada fuera del país. Este tipo de operaciones forman parte de los convenios de cooperación que México mantiene con organizaciones civiles y autoridades internacionales para garantizar el acceso a tratamientos de alta especialidad.
El accidente generó reacciones tanto en México como en Estados Unidos, debido al carácter sensible de la misión y al impacto humano del siniestro. Autoridades navales subrayaron que se mantendrá una comunicación constante conforme avance la investigación, con el compromiso de transparentar los resultados una vez que concluyan los peritajes técnicos.
En tanto, la Semar expresó sus condolencias a las familias de las personas fallecidas y reiteró su respaldo institucional a los sobrevivientes. También aseguró que revisará de manera interna los protocolos de operación aérea, como parte de los procedimientos habituales tras un incidente de esta naturaleza.
El caso se suma a una serie de accidentes aéreos que han puesto en el centro del debate la seguridad de los vuelos oficiales y las condiciones en las que se realizan misiones especiales, especialmente aquellas que involucran traslados médicos urgentes.
También te puede interesar: PRI descarta candidato ciudadano en 2030 y ‘Alito’ Moreno se perfila como opción presidencial




